Alerta en la industria del juguete: importación de productos peligrosos
En vísperas de Navidad, la industria del juguete planteó una alerta por la importación de juguetes que hayan sido formalmente retirados del mercado en los Estados Unidos (EE. UU.) o no cumplen con las normas de seguridad y calidad; el riesgo para los consumidores y la competencia desleal.
Como consecuencia de la bajada de aranceles y la facilitación de las importaciones, los productos que tienen antecedentes formales de recordar (retirada del mercado) organizada por la Comisión de Seguridad de Productos de Consumo (CPSC), la principal autoridad de seguridad de productos de consumo en los EE. UU.
A la par con la competencia desleal que golpea al sector en plena crisis de consumo, el principal riesgo radica en la facilidad con la que estos peligrosos artículos ingresan al circuito de ventas nacional, advirtió la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ) y puso énfasis en la modalidad de compra internacional en Mercado Libre donde se eluden los mecanismos habituales de inspección y certificación locales.
Al ser declarados peligrosos en su país de origen, estos juguetes “no deberían estar disponibles al público en ningún mercado”, pero su venta en línea bajo la modalidad de importación directa permite no existe un control aduanero o fronterizo efectivo sobre el cumplimiento de las normas de seguridad argentinas.
Además, vendidos sin certificación local visible (como certificación obligatoria del INTI u organismos reconocidos bajo la Resolución 163/2005 y la normativa IRAM-NM 300) y les falta información clara en inglés sobre los riesgos involucrados.
“El problema es que, al comprar online, no hay obligación de publicar el marcado conforme a los certificados de seguridad y, además, no hay supervisión efectiva para juguetes destinados a niños y niñas”, dijo Matías Furió, titular del CAIJ.
Los casos fueron elevados ante las autoridades del Ministerio de Industria y Comercio a través de al menos 8 presentaciones que resultaron en expedientes sobre los cuales se debe emitir la autoridad.
De la agencia que coordina Pablo Lavigné Reconoció que hay “muchas” investigaciones en marcha e indicó que llevan a cabo una “política de vigilancia del mercado de los productos que se venden en el país”.
“Consiste en un control ex-post “que parte de verificaciones de oficio impulsadas por la Secretaría o por denuncias de Cámaras Empresariales, como el caso del CAIJ”, indicaron.
Respecto a la dinámica de las presentaciones, explicaron que “en el caso de que irregularidades en los productos, la Secretaría ordena el retiro del mercado, el cese de comercialización y la acusación por presunta violación a las normas de seguridad en juguetes, como ha sucedido con peluches, tablero mágico, pistola de hidrogel, juego de pesca, teléfono interactivo, etc.
Riesgos específicos
Los productos que se cuelan sin regulación en el mercado argentino exponen a los niños a graves peligros como Peligro de asfixia por piezas pequeñas: juguetes con componentes que se desprenden o que, por diseño, violan la prohibición de piezas pequeñas para niños menores de 3 años, como los que provocaron recientes retiradas del mercado en EE.UU.
Otro de los Las advertencias se deben al peligro de ingestión de baterías de litio. “Los pequeños pilas de botón presentes en juguetes sin el cierre de seguridad adecuado pueden ser ingeridos, provocando graves quemaduras internas, perforación intestinal e incluso la muerte”, afirmó el CAIJ.
Al mismo tiempo, señaló riesgos químicos para la comercialización de juguetes con niveles peligrosos de sustancias prohibidas en Argentina y EE.UU., como ftalatos (suavizantes de plástico) o dirigir en pinturas, cuyo consumo afecta el desarrollo neurológico de los niños.
Entre otros, También señalan daños por elementos magnéticos. “Si son múltiples imanes de alta potencia estos pueden ser atraídos hacia el tracto digestivo, provocando obstrucciones, perforaciones e infecciones severas”, afirmó la entidad.
Regulaciones, control y sanciones
En Argentina, la seguridad de los juguetes se rige principalmente por normativas nacionales que adoptan o se alinean con estándares internacionales, como el Resolución 163/2005 (y actualizaciones), que establece la obligación de un Certificado de seguridad basado en las normas IRAM-NM 300.
Organizaciones como la Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) y otras certificadoras reconocidas que son claves en este proceso.
Sin embargo, el comercio digital La importación directa ha creado un «zona gris» lo que cancela estos controles preventivos, dejando en manos del consumidor argentino la responsabilidad de identificar si un producto ya ha sido declarado peligroso en el extranjero.
Ante esto, la entidad responsabiliza a los consumidores y pide priorizar los canales formales; esto significa Compra juguetes en tiendas autorizadas y de confianza que garanticen la certificación local.
Otro punto de prevención es la verificación. de etiquetado. “Asegurar que el producto cuente con el sello de certificación, el rango de edad y el advertencias de seguridad en idioma español”, añadió el CAIJ.
Al mismo tiempo, puso bajo sospecha los productos que se venden a muy bajo coste. los cuales “suelen ser un indicador de que el artículo no pasó por los costosos procesos de certificación y control”.
Finalmente, el paso clave para evitar adquirir un producto con alerta en otro país, recomendó el CAIJ consultar listas de Recordar antes de comprar, especialmente en línea verifique si el producto ha sido retirado del mercado en sitios internacionales de seguridad del consumidor, como la CPSC (cpsc.gov).
Por su parte, Comercio indicó que “en los casos en que Productos con defectos o que no cumplen con la normativa. procederá a aplicar sanciones de acuerdo con lo dispuesto en la normativa vigente (DNU de Lealtad Comercial N° 274/19 y Ley de Defensa del Consumidor N° 24.240) que prevé multas de hasta $2.700.000.000.
En cuanto a la responsabilidad En caso de daños o perjuicios sufridos por los consumidores, indicaron que “corresponde al importador y/o fabricante y a los comercializadores, de conformidad con lo que dicte la ley”. Ley de Protección al Consumidor”.
Finalmente, aunque no dieron detalles del número de sanciones o retiros de productos realizadas, indicaron que el país se encuentra adherido a las procedimiento de alerta y retirada de productos y servicios considerados potencialmente nocivos o peligrosos en el Mercosur “lo que permite el retiro de productos riesgosos”.








