La violencia de género en Argentina: un problema estructural que requiere atención urgente
En Argentina, la violencia de género sigue siendo un problema alarmante que afecta a un gran porcentaje de la población femenina. Según el Índice de concientización sobre la violencia contra las mujeres, elaborado por la Fundación Instituto Natura y la marca Avon, el 87% de las mujeres en el país ha experimentado algún tipo de violencia. Sin embargo, lo preocupante es que 3 de cada 10 mujeres no logran reconocer esta violencia como tal, a pesar de haberla sufrido.
Los feminicidios, feminicidios conexos y travesticidios siguen siendo una realidad en Argentina. En 2024, el Observatorio de Feminicidios registró 318 víctimas mortales por violencia de género, lo que equivale a una víctima cada 27 horas. Estas cifras alarmantes demuestran que la violencia de género sigue siendo una problemática grave y recurrente en el país.
Es importante destacar que la violencia de género no es un problema que pueda resolverse individualmente. Es necesario un enfoque colectivo y una acción conjunta de toda la sociedad para prevenir y eliminar esta forma de violencia. Las redes de apoyo cercanas juegan un papel fundamental en la vida de las mujeres que sufren violencia, siendo el primer punto de apoyo al que acuden antes de recurrir a la ayuda institucional.
La prevención y eliminación de la violencia de género requiere un compromiso activo de cada uno de nosotros. Escuchar, nombrar, no minimizar, acompañar, intervenir y creer son acciones clave para combatir esta problemática. Es fundamental que la sociedad en su conjunto se involucre en esta lucha para que la violencia comience a retroceder de manera efectiva.
En este contexto, es fundamental reconocer la especificidad de la violencia que las mujeres sufren por el simple hecho de ser mujeres. No podemos seguir ignorando las estructuras de poder y desigualdades que sustentan esta violencia. Es necesario que se implementen políticas, recursos y mecanismos de protección específicos para abordar esta problemática de manera integral.
Cada 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, debe ser un recordatorio de la urgente tarea que tenemos por delante. Sin embargo, es importante recordar que esta lucha debe ser constante, y que debemos llamar a la violencia por su nombre los 365 días del año. Es responsabilidad de todos trabajar juntos para construir una sociedad más justa, igualitaria y libre de violencia de género. ¡Es hora de actuar! El próximo domingo 25 de octubre se llevará a cabo en todo el país el plebiscito para decidir si se aprueba o rechaza la redacción de una nueva Constitución para Chile, así como también si se opta por una convención constituyente mixta o una convención constituyente exclusiva.
Este proceso histórico surge tras meses de protestas sociales que exigían cambios estructurales en la Carta Magna chilena, que data de la dictadura de Augusto Pinochet. La convocatoria a este plebiscito fue acordada en noviembre de 2019 por el Congreso Nacional, en respuesta a las demandas ciudadanas.
La votación se realizará en medio de la pandemia de COVID-19, por lo que se han implementado medidas sanitarias especiales para garantizar la seguridad de los votantes. Entre las medidas se encuentran la desinfección constante de los locales de votación, el uso obligatorio de mascarillas, el distanciamiento físico y la entrega de un lápiz individual para marcar las papeletas.
En cuanto a las opciones que se presentarán en la papeleta, los ciudadanos tendrán que elegir entre "Apruebo" o "Rechazo" la redacción de una nueva Constitución, así como también decidir si prefieren una convención constituyente mixta, conformada por mitad parlamentarios y mitad ciudadanos electos, o una convención constituyente exclusiva, compuesta únicamente por ciudadanos electos.
Los resultados de este plebiscito serán de suma importancia para el futuro de Chile, ya que de aprobarse una nueva Constitución, se abrirá un proceso de discusión y redacción de un nuevo texto constitucional que refleje las demandas y necesidades de la ciudadanía. Por otro lado, en caso de que se rechace la redacción de una nueva Constitución, se mantendrá la actual Carta Magna, pero se abrirá un debate sobre posibles reformas a la misma.
En este contexto, diversas organizaciones de la sociedad civil han llamado a la participación masiva en este plebiscito, destacando la importancia de ejercer el derecho a voto y la oportunidad de cambiar el rumbo del país a través de la redacción de una nueva Constitución.
Así, el próximo domingo 25 de octubre, los chilenos tendrán la oportunidad de decidir el futuro de su país y sentar las bases para una sociedad más justa e inclusiva. La historia de Chile está en manos de sus ciudadanos, quienes con su voto podrán marcar un hito en la historia del país.








