El escenario político nacional de abril de 2026 presenta un panorama desafiante para el gobierno de Javier Milei. A pesar de mantener niveles de aprobación superiores a los de Alberto Fernández en el mismo momento de su administración, la preocupación por la inflación vuelve a surgir con fuerza, amenazando con impactar negativamente en la percepción de la gestión.
Según la última encuesta de ESPOP, la satisfacción con el progreso del país ha caído 5 puntos respecto al mes anterior, situándose en un preocupante 28%. La aprobación presidencial también ha descendido, con un 36% de aprobación y un 61% de desaprobación. Este desgaste sostenido en la imagen del gobierno se refleja en la percepción de los ciudadanos, donde el malestar social parece desacoplado de la representación política.
El descontento con el rumbo del país alcanza el 68%, evidenciando un clima de insatisfacción generalizada. A pesar de esto, ninguna figura política logra mantener una imagen positiva superior a la negativa, lo que refleja la falta de liderazgo claro que pueda canalizar el malestar ciudadano.
La preocupación por la inflación, si bien ha disminuido en comparación con meses anteriores, sigue presente en un 20% de los encuestados. Sin embargo, el empleo y los salarios han tomado protagonismo como las nuevas emergencias que organizan el malestar social, desplazando a la inflación del primer lugar de preocupaciones.
En cuanto a las políticas públicas sectoriales, la política de defensa, energética y exterior son las áreas mejor evaluadas dentro del gobierno, con índices de aprobación que rondan el 30%. Sin embargo, en áreas como salud, educación y obras públicas, la insatisfacción supera el 60%, evidenciando la necesidad de mejoras en dichos sectores.
En cuanto a la imagen de los líderes políticos, todos presentan un diferencial negativo, con Javier Milei liderando la imagen positiva con un 35%. Sin embargo, la falta de una figura política con una imagen positiva predominante refleja la crisis de representatividad que atraviesa el sistema político actual.
En resumen, el escenario político de abril de 2026 en Argentina se caracteriza por un clima de descontento generalizado, con preocupaciones centradas en el empleo, los salarios y la corrupción. La falta de liderazgo claro y la persistencia de problemas estructurales como la inflación plantean desafíos importantes para el gobierno de Javier Milei en los próximos meses.








