El conflicto en el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) suma un nuevo capítulo con un paro nacional de 24 horas anunciado por la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) para el jueves 30 de abril. Esta medida vuelve a poner bajo presión las operaciones aéreas y otros servicios estratégicos, generando preocupación en el sector.
La decisión de realizar este paro se da luego de un cruce abierto entre el sindicato y el ministro Federico Sturzenegger, quien defendió una reestructuración en el SMN argumentando que existe una estructura sobredimensionada y que la organización podría operar con un personal mucho menor. Ante estas declaraciones, ATE acusó al funcionario de falsificar información para justificar despidos y recortes, desatando una fuerte polémica.
El secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, señaló que los despidos propuestos tendrían un impacto directo en servicios vitales como alertas tempranas, vuelos, navegación marítima y producción agrícola. Además, cuestionó los números difundidos por Sturzenegger sobre estaciones operativas y personal técnico, asegurando que la falta de inversión ha deteriorado la capacidad operativa de la red meteorológica.
El sindicato también defendió el actual esquema de trabajo mixto entre tecnología y tareas presenciales, argumentando que las estaciones combinan sistemas automáticos con observación humana, algo indispensable a nivel mundial. En contraposición, rechazaron la propuesta de reforma del Ejecutivo, afirmando que solo conllevaría a recortes y destrucción.
En medio de este conflicto, el paro nacional anunciado busca mejorar las condiciones laborales de los trabajadores y proteger los puestos de empleo en el SMN. ATE exige al Gobierno sostener todos los empleos y fortalecer la organización a través de una mayor inversión en equipos, mejores salarios y la reincorporación de los despedidos ilegítimamente.
Esta nueva medida de fuerza se da en un contexto donde aún persiste el cambio normativo dispuesto por el Gobierno a través del DNU 274/2026, que eliminó la exclusividad del SMN para brindar servicios meteorológicos aeronáuticos. La tensión entre el sindicato y las autoridades sigue en aumento, dejando en vilo la operatividad de un servicio vital para la sociedad.
En definitiva, el conflicto en el Servicio Meteorológico Nacional representa un punto de inflexión en la relación entre el Gobierno y los trabajadores, poniendo en juego la prestación de servicios esenciales para la comunidad. La incertidumbre y la tensión se mantienen latentes, mientras ambas partes buscan alcanzar un acuerdo que permita garantizar la eficiencia y la continuidad de las operaciones en el SMN.








