El gobierno de Javier Milei levanta la prohibición de entrada a periodistas en Casa Rosada
Con denuncias públicas de figuras destacadas y un jefe de Gabinete que ya dio su informe en la Cámara de Diputados, el gobierno de Javier Milei ha decidido levantar la prohibición de entrada para periodistas acreditados en Casa Rosada. Esta medida, que había sido implementada el pasado jueves 23 de abril de 2026, generó una ola de críticas y repudios por parte de diversos sectores de la sociedad.
La reapertura de las Cámaras se produce luego de acusaciones de presunto espionaje ilegal a diversos medios y la acusación a periodistas de la señal TN por grabar los pasillos comunes del histórico edificio. Incluso, esta medida se enmarca en el crecimiento de la causa contra el Jefe de Gabinete por presunto enriquecimiento ilícito.
Manuel Adorni, quien estuvo en el centro de la tormenta, se espera que asista a una conferencia de prensa que podría realizarse hoy a las 11. Esta decisión ha generado gran expectativa en el ámbito político y mediático.
Cómo se tomó la decisión
La decisión de tomar las huellas dactilares de los periodistas acreditados en la Casa Rosada se tomó de manera preventiva ante la denuncia de la Casa Militar por espionaje ilegal. El Secretario de Prensa y Comunicación, Javier Lanari, explicó que el único fin de esta medida era garantizar la seguridad nacional.
La ola de repudio a esta medida incluyó a partidos políticos, dirigentes opositores, entidades periodísticas como ADEPA, Aedba y Fopea, y representantes de la sociedad civil. Sin embargo, la decisión de levantar la prohibición ha sido bien recibida por la comunidad periodística.
El conflicto entre el Gobierno nacional y la prensa ha sido evidente, con acusaciones y descalificaciones por parte de ambas partes. La reapertura de la Sala de Periodistas en Casa Rosada marca un nuevo capítulo en esta tensa relación.
En conclusión, la decisión de levantar la prohibición de entrada a periodistas acreditados en Casa Rosada es un paso positivo hacia la transparencia y el respeto a la libertad de prensa. Se espera que esta medida contribuya a mejorar la relación entre el Gobierno y los medios de comunicación, fomentando un ambiente de diálogo y debate constructivo.








