El gobierno de Javier Milei ha implementado una política de reducción del gasto público que ha generado un impacto significativo en las cuentas públicas durante sus primeros 26 meses de gestión. Esta medida, enfocada en la eliminación del déficit y la obtención de un superávit fiscal, ha llevado a una disminución del gasto público en un 5,7% del Producto Interior Bruto (PIB).
Según un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), las transferencias enviadas por la Nación a las provincias han experimentado una reducción de 17.735 millones de dólares entre enero de 2024 y febrero de 2026. Esta disminución se ha reflejado tanto en las transferencias automáticas, derivadas de la recaudación de impuestos, como en las no automáticas, que dependen de decisiones discrecionales.
En este escenario, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) ha sido la excepción, experimentando un aumento acumulado de 590 millones de dólares debido al cumplimiento de una medida cautelar de la Corte Suprema que amplió el coeficiente de coparticipación. Sin embargo, en términos generales, las provincias han sufrido una pérdida masiva en sus transferencias, siendo la provincia de Buenos Aires la más afectada con una disminución de 6.674 millones de dólares.
En cuanto a las transferencias discrecionales, destinadas a cubrir aspectos específicos fuera de la coparticipación, se ha observado un ajuste significativo. En los primeros 26 meses de gestión, las provincias han perdido un total de 12.880 millones de dólares, siendo la provincia de Buenos Aires nuevamente la más afectada.
En términos per cápita, La Rioja, Tierra del Fuego y Santa Cruz han sido las jurisdicciones más perjudicadas. Por otro lado, las transferencias automáticas han experimentado una caída acumulada de 5.446 millones de dólares, principalmente debido a la evolución del Impuesto al Valor Agregado (IVA).
En resumen, la política de reducción del gasto público implementada por el gobierno de Javier Milei ha tenido un impacto significativo en las finanzas de las provincias, con la provincia de Buenos Aires liderando las pérdidas en términos absolutos y La Rioja en términos per cápita. Esta situación plantea desafíos y oportunidades para las administraciones provinciales en un contexto de ajuste fiscal y búsqueda de equilibrio en las cuentas públicas.








