En esta noticia, se revelan datos impactantes sobre el poder adquisitivo de los argentinos durante la «era Milei», la gestión del presidente Javier Milei que ha generado controversia y expectativas en el país.
El informe del INDEC muestra que en octubre de 2025, el índice salarial experimentó un aumento mensual del 2,5% y un incremento interanual del 43,1%. Sin embargo, este crecimiento no se distribuyó de manera equitativa entre los diferentes sectores de la población. Mientras el sector privado registrado tuvo un aumento del 2,1%, el sector público creció un 1,9% y el sector privado no registrado un 4,2%.
A pesar de estos datos, el poder adquisitivo de los trabajadores privados registrados se mantuvo prácticamente estancado desde octubre de 2024, mientras que los ingresos del sector informal mostraron un proceso de recuperación, aunque con un retraso en la información disponible.
El economista Nadin Argañaraz, del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), detalla en su estudio la evolución real de los ingresos entre noviembre de 2023 y diciembre de 2025. Los resultados muestran que solo dos grupos, los jubilados que solo reciben sus sueldos y los beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo (AUH), experimentaron una mejora en sus ingresos reales.
En cuanto a la evolución acumulada de los ingresos en los primeros 25 meses de la administración de Milei, se observa que los trabajadores privados registrados tuvieron una pérdida equivalente a 24 días de ingresos reales en noviembre de 2023, mientras que los trabajadores públicos nacionales sufrieron una pérdida cercana al 33%.
Para el año 2026, la IARAF prevé un leve aumento real en los beneficios de jubilación e ingresos para titulares de la AUH, aunque advierte que el bono de 70.000 dólares no será suficiente para compensar la pérdida real de ingresos de los adultos mayores que ganan el salario mínimo. En el sector público, se espera que la restricción presupuestaria continúe limitando los aumentos salariales en términos reales.
En resumen, la «era Milei» ha generado una heterogeneidad en las mejoras del poder adquisitivo, con sectores que han experimentado pérdidas significativas y otros que han logrado aumentar sus ingresos. La evolución futura dependerá del ritmo de la actividad económica y la distribución de la oferta entre trabajadores y empleadores.








