La privatización de los trenes de mercancías en Argentina está generando un intenso debate entre los posibles interesados, ya que el Gobierno ha establecido una condición inamovible: el acceso abierto a las vías. Esta medida, que se aplicará en la licitación para privatizar el Belgrano Cargas, el San Martín y el Urquiza a finales de febrero o principios de marzo, ha dividido aguas entre los postores.
Dos grandes grupos están en la mira para hacerse cargo de estas operaciones: Grupo México, con experiencia en el norte del continente, y un consorcio formado por los principales agroexportadores del país. Sin embargo, las condiciones establecidas por el Gobierno, que incluyen la venta dividida de empresas en operaciones, talleres y carreteras, así como el acceso abierto a las vías, han generado controversia.
Mientras que la venta dividida de empresas es cuestionada por algunos actores tanto privados como dentro del Gobierno, la condición de acceso abierto es considerada no negociable. El objetivo es permitir que cualquier persona con capacidad para manejar la maquinaria pueda acceder a las vías pagando una tasa, lo que se espera que fomente la competencia y eventualmente reduzca los precios de los fletes, especialmente en tramos largos.
El Belgrano Cargas, con un recorrido de más de 2000 kilómetros que conecta la región minera y agrícola con los puertos, es una de las líneas más atractivas para los inversionistas externos, agroexportadores y empresas mineras. El acceso abierto, que ya funciona en otras líneas como la Nueva Central Argentina gestionada por Aceitera General Deheza, permite a cualquier operador de transporte de mercancías acceder a las vías en igualdad de condiciones con el propietario de las instalaciones, pagando una tasa y evitando decisiones arbitrarias que afecten la competencia.
La tarifa por el uso de la infraestructura se calcula teniendo en cuenta el mantenimiento, y la licitación se realizará por un período de entre 40 y 50 años, con la posibilidad de cancelar la concesión en caso de incumplimiento. Gustavo Idígoras, de la Cámara de la Industria Petrolera y del Centro de Exportadores de Cereales, destaca los beneficios del acceso abierto, que permiten a las empresas tener su propio equipo y alquilar el horario de tránsito de las vías.
A pesar de las ventajas que ofrece el acceso abierto, el grupo mexicano no lo considera favorable, ya que opera con un régimen de uso exclusivo de las vías en México y Estados Unidos. Sin embargo, están dispuestos a cumplir con las condiciones impuestas por la licitación en Argentina. Grupo México también negocia para que estas privatizaciones se realicen a través del Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones, que ofrece beneficios fiscales y garantías de estabilidad a largo plazo en materia tributaria, aduanera y cambiaria.
En resumen, la privatización de los trenes de mercancías en Argentina está en marcha, con el acceso abierto a las vías como condición clave. Este sistema, que fomenta la competencia y la eficiencia en el transporte de mercancías, podría traer beneficios tanto para los operadores como para la economía en general.








