La Justicia le dio a Algodonera Avellaneda una última oportunidad para evitar la quiebra
La Algodonera Avellaneda se encuentra en un momento crucial en su historia empresarial. El juez del concurso, Fabián Lorenzini, ha abierto una instancia extraordinaria de negociación hasta el 10 de agosto, sin plazos adicionales ni días de gracia, para que la empresa textil pueda conseguir el apoyo de su principal acreedor, el Banco de la Nación Argentina (BNA), y lograr las mayorías necesarias para evitar la quiebra.
La empresa ha acusado al BNA de ser un «acreedor hostil» y de bloquear la reestructuración de su deuda, ya que el banco concentra más del 80% del pasivo de la Algodonera Avellaneda. Esta posición es crucial para que la empresa logre las mayorías previstas en la Ley de Concursales y Concursales.
En lugar de resolver este problema de manera directa, el magistrado ha optado por abrir una «tercera vía», una instancia adicional para que ambas partes intenten acercar posiciones antes de definir el futuro de la contienda. Se ha impuesto obligaciones específicas a ambas partes, como la presentación de un plan de crisis por parte de la Algodonera Avellaneda y la argumentación por parte del BNA de las normas corporativas que le impiden aceptar quitas en las propuestas.
La Justicia ha calificado este caso como «difícil», ya que se encuentra en juego la protección del crédito y la preservación de empresas viables. El mejor escenario que propone la Justicia es la continuidad de la empresa, ya que una posible liquidación concursal del activo podría implicar un esfuerzo desproporcionado en relación al resultado probable.
La posición del BNA ha sido cuestionada por la Algodonera Avellaneda, quien lo acusa de ser un «acreedor hostil» y de buscar excluirlo del cómputo mayoritario para aprobar una propuesta que nunca tuvo su aval. El banco ha defendido su actuación durante las negociaciones y ha cuestionado la viabilidad económica del plan de pagos presentado por la empresa.
En caso de no llegar a un acuerdo el 10 de agosto, el magistrado deberá decidir si abre el proceso de rescate o decreta la quiebra de la histórica empresa textil. La Algodonera Avellaneda, con 144 empleados y una producción de 312.000 kilos de hilos en modo de moda, se encuentra en una situación crítica que podría definir su futuro en los próximos días.








