En esta noticia, el Gobierno ha tomado una decisión que afecta a un grupo de personas que se encontraban fuera de la posibilidad de retirarse sin contribuciones. Con el fin de la moratoria de la pensión que expiró a fines de marzo, se ha eliminado la posibilidad de recolectar Pensiones de muerte de jubilados para aquellos que no cumplan con los 30 años de contribuciones requeridos por ANSES.
Una de las alternativas para las personas de la edad de jubilación que no pueden acceder a la jubilación es el Pensión universal para ancianos (Puam), que representa el 80% del salario mínimo. Sin embargo, con el vencimiento de la moratoria, tanto hombres como mujeres que alcancen los 65 años pueden acceder al Puam, una pensión no contributiva para adultos mayores en situaciones de vulnerabilidad.
Con el final de la moratoria, una de las consecuencias es que las personas que acceden al Puam ya no podrán cobrar una pensión de viudez en caso de que su cónyuge fallecido tuviera salarios actuales. Esto se debe a los requisitos establecidos por ANSES para acceder a la pensión universal para ancianos, que incluyen tener más de 65 años, no permitir cobrar pensiones de viudez, no residir en el extranjero y demostrar vulnerabilidad económica.
Para iniciar el trámite para acceder al Puam, es necesario tener una clave del Seguro Social, actualizar los datos personales para TRIM y solicitar un turno para ser atendido en persona en una oficina de ANSES.
En cuanto a cómo cobran los jubilados en junio, con el aumento confirmado del 2.8% en total, según la inflación de abril informada por Indec, ya se pueden conocer las cantidades que los adultos mayores recibirán en el sexto mes del año. El jubilación mínima será de $304,695, la jubilación de $2,050,902, la PNC (discapacidad o vejez) de $213,280 y el Puam de $243,826.
Es importante tener en cuenta las fechas de cobro según el último número del DNI, para que los jubilados y pensionistas puedan recibir sus pagos de manera organizada. Es fundamental estar al tanto de estos cambios y requisitos para garantizar un acceso adecuado a los beneficios de jubilación y pensiones en el país. El mundo de la moda se encuentra en constante evolución, y en los últimos años, hemos sido testigos de una tendencia al alza en la industria de la moda sostenible. Cada vez más diseñadores y marcas están apostando por prácticas éticas y sostenibles en la creación de sus colecciones, conscientes del impacto que la industria textil tiene en el medio ambiente.
La moda sostenible se caracteriza por el uso de materiales y procesos que respetan el medio ambiente y a las personas que participan en su elaboración. Esto incluye el uso de materiales orgánicos y reciclados, la reducción de desechos y el cuidado de los recursos naturales. Además, la moda sostenible también se preocupa por las condiciones laborales de los trabajadores en la cadena de producción, asegurando que se respeten sus derechos y se les pague un salario justo.
En los últimos años, hemos visto cómo marcas como Stella McCartney, Eileen Fisher y Patagonia han liderado el camino en la moda sostenible, demostrando que es posible crear colecciones elegantes y de alta calidad sin comprometer el planeta. Estas marcas han demostrado que la moda sostenible no es solo una tendencia pasajera, sino un cambio de paradigma necesario en la industria de la moda.
Además, cada vez más consumidores están optando por marcas sostenibles, conscientes del impacto que sus decisiones de compra tienen en el medio ambiente. Según un estudio reciente, el 70% de los consumidores estarían dispuestos a pagar más por productos sostenibles, lo que demuestra un cambio en la mentalidad de los consumidores hacia un consumo más consciente y responsable.
En respuesta a esta demanda creciente, cada vez más marcas están incorporando prácticas sostenibles en sus colecciones, desde marcas de lujo hasta marcas de fast fashion. De esta manera, la moda sostenible se está convirtiendo en una corriente dominante en la industria de la moda, y se espera que continúe creciendo en los próximos años.
En conclusión, la moda sostenible se ha convertido en una fuerza poderosa en la industria de la moda, demostrando que es posible crear colecciones elegantes y de alta calidad de manera ética y respetuosa con el medio ambiente. Con el aumento de la conciencia de los consumidores y el compromiso de las marcas, la moda sostenible está aquí para quedarse y seguirá marcando el rumbo de la industria en los próximos años.








