El mercado laboral argentino enfrenta un desafío sin precedentes: la necesidad imperiosa de crear más puestos de trabajo para mantener el nivel de vida de la población. Según un informe reciente de la Fundación Encuentro, el fenómeno del pluriempleo está en alza, alcanzando a 1,6 millones de personas, lo que representa el 12,2% de la población ocupada.
Aunque la cifra se mantiene estable en comparación con años anteriores, el salto estructural es evidente si recordamos que en 2016 solo el 8,8% de la población ocupada tenía más de un empleo. Hoy en día, tener un solo trabajo ya no garantiza cubrir las necesidades básicas de una parte cada vez mayor de la sociedad.
El presidente Javier Milei reconoció que, si bien se han creado 113 mil puestos de trabajo desde su llegada al poder, la mayoría de estos son informales. Esta situación se ve reflejada en la aprobación de la Ley de Modernización Laboral, que busca fomentar la creación de empleo independiente.
El pluriempleo no es solo una actividad marginal o para jóvenes en sus primeras experiencias laborales. De hecho, el 85% de las personas que tienen más de un empleo tienen entre 30 y 65 años. Además, las mujeres son las más afectadas, representando el 56,6% de los trabajadores pluriempleados.
El informe también revela que más de 6 de cada 10 trabajadores pluriempleados son jefes de hogar, lo que demuestra que la multiplicación de tareas es una estrategia central de apoyo económico para muchas familias.
El pluriempleo en Argentina opera bajo una lógica dual, sirviendo como estrategia de subsistencia para los sectores más vulnerables, pero también como una forma de mantener los niveles de consumo o ahorro para aquellos con mayores ingresos. En promedio, quienes tienen más de un empleo ganan un 13,1% más que aquellos con un solo puesto, y la brecha se amplía al 33,3% si miramos la mediana.
En cuanto a los sectores más afectados, se destacan el administrativo y contable, el servicio doméstico, los profesionales y el comercio y ventas. La informalidad sigue siendo un problema, ya que 1 de cada 3 pluriempleados no tiene aportes para la jubilación.
El Gran Buenos Aires concentra la mayoría de los casos de pluriempleo, seguido de la región Pampeana. Para la Fundación Encuentro, el crecimiento de este fenómeno no es necesariamente positivo, sino que refleja la erosión de los ingresos de la población.
En resumen, el pluriempleo se ha convertido en una dimensión central de la dinámica laboral contemporánea en Argentina, y es necesario tomar medidas para garantizar la calidad de vida de todos los trabajadores.






