Este jueves, Estados Unidos volvió a imponer sus aranceles comerciales a más de 60 países, pero ¿qué significa esto para Argentina? La gestión de Donald Trump benefició a nuestro país con una tasa menor que el resto, lo que ha sido recibido con alivio por parte de los exportadores argentinos. Sin embargo, aún hay incertidumbre sobre qué impacto tendrá esta medida en la economía nacional.
La medida, que entró en vigor la madrugada de este viernes, forma parte de una investigación de la administración estadounidense sobre el incumplimiento de unas 60 economías en el momento de prevenir el trabajo forzoso en sus cadenas de suministro. Argentina, junto a otros 16 países, enfrentará un recargo del 10% en un grupo limitado de posiciones arancelarias. Esta diferenciación para Argentina es una buena noticia, ya que significa que no enfrentará un impuesto generalizado en todas sus exportaciones.
Según el texto oficial de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), Argentina se ubicó en el escalón más bajo de la escala arancelaria junto a países como Bangladesh, Camboya, y México, entre otros. Esto se debe a que, según la investigación oficial, Argentina adoptó prohibiciones de importar bienes producidos con trabajo forzoso, lo que la coloca en una posición más favorable que otros socios comerciales.
En cuanto a los productos argentinos que pagarán el 10% de arancel, se incluyen materias primas, insumos industriales y manufacturas especializadas. Entre estos se encuentran mamíferos vivos, productos de origen animal para uso farmacéutico, flores frescas cortadas, extractos de plantas, aceites esenciales, madera tropical, perlas naturales, entre otros. Sin embargo, hay una serie de productos argentinos que quedan exentos de los aranceles de Trump, como material informativo, donaciones, y alimentos.
La decisión de Estados Unidos se basa en la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974 y representa un intento de reconstruir su esquema tarifario. El Representante Comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, lidera esta reforma de la política comercial, que ha sido sustentada en una investigación formal con meses de tramitación y participación pública.
En resumen, la imposición de aranceles por parte de Estados Unidos tendrá un impacto limitado en las exportaciones argentinas, pero es importante estar atentos a cómo evoluciona la situación. La diferenciación para Argentina en esta medida es una oportunidad para demostrar el compromiso del país con la prevención del trabajo forzoso en sus cadenas de suministro.








