Escándalo en República Dominicana: la mansión millonaria de Nicolás Maduro incautada por Estados Unidos
A mediados del año pasado, el Gobierno de Estados Unidos, bajo la administración de Donald Trump y la gestión de la fiscal general Pamela Bondi, confirmó que se había incautado una propiedad impresionante de Nicolás Maduro. Tras la reciente captura del presidente de Venezuela, ha surgido la curiosidad sobre cuál será la mansión millonaria que se encuentra en República Dominicana.
Detalles de la incautación y la mansión de Nicolás Maduro en Cap Cana
Según los informes, la mansión millonaria en República Dominicana incautada por Estados Unidos para Nicolás Maduro es conocida como “Villa La Caracola”, ubicada en la exclusiva zona de Cap Cana. Esta incautación forma parte de un paquete de bienes decomisados por valor de más de 700 millones de dólares, vinculados a una red de corrupción y narcotráfico atribuida al entorno del presidente venezolano.
El imperio de Nicolás Maduro en República Dominicana y sus conexiones con el crimen organizado
Vale recordar que Estados Unidos ha clasificado a Nicolás Maduro como uno de los principales cabecillas del «Cártel de los Soles», acusándolo de inundar los mercados internacionales con drogas ilícitas y de utilizar activos en el extranjero, como la mansión millonaria en República Dominicana, para lavado de dinero.
La lujosa Villa La Caracola y su decadencia actual
La mansión en República Dominicana, valorada en aproximadamente 18 millones de dólares, tiene una extensión de 3.000 metros cuadrados de construcción en un terreno que supera los 6.000 metros cuadrados frente al mar. Este complejo de Cap Cana cuenta con helipuerto, seguridad las 24 horas y acceso a campos de golf.

La propiedad cuenta con nueve habitaciones con terrazas privadas, diez baños, una cocina gourmet de última generación y una piscina infinita que se funde con el Caribe. A pesar de la magnificencia de dicho palacio de Nicolás Maduro, los medios locales en República Dominicana han indicado que Villa La Caracola presenta actualmente signos de abandono y deterioro en su infraestructura externa, debido a la falta de mantenimiento luego de los allanamientos iniciales que datan de 2019.







