Elisa Carrió y la Coalición Cívica rechazan la reforma a la Ley de Tierras
La reciente propuesta de reforma a la Ley de Tierras presentada por el gobierno nacional ha generado un fuerte rechazo por parte de la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, y otros dirigentes de ese espacio político. En un comunicado conjunto con representantes de la asociación civil Voces por la Cultura, la Paz y la Justicia, Carrió expresó su preocupación por las posibles consecuencias de esta iniciativa en la soberanía nacional y en el control de los recursos estratégicos del país.
Impacto geopolítico de la reforma
Según Carrió y los firmantes del comunicado, la reforma a la Ley de Tierras permitiría una mayor extranjerización de las tierras y pondría en riesgo la soberanía sobre los recursos estratégicos de Argentina. Consideran que esta iniciativa implica un cambio de paradigma con consecuencias geopolíticas significativas, ya que elimina límites sustanciales a la adquisición de tierras por parte de personas físicas y jurídicas extranjeras, transfiriendo decisiones estratégicas a entidades foráneas.
Advertencia sobre la entrega de poder
El duro documento titulado “Los argentinos perdemos la tierra, perdemos el agua, perdemos la dignidad” advierte que la reforma a la Ley de Tierras constituye una entrega de poder sobre el territorio argentino, comprometiendo la soberanía nacional, el control sobre el agua, los recursos naturales y áreas estratégicas del país. Los firmantes incluso llegan a afirmar que quienes apoyan esta reforma podrían incurrir en conductas que la Constitución Nacional califica como traición a la patria.
El rol del Gobierno y su estrategia
El comunicado también señala que el presidente Javier Milei busca convertir a Argentina en un territorio de prueba para grandes empresas tecnológicas y potencias privadas globales, que buscan reemplazar las reglas públicas con reglas privadas. Para Carrió y los demás firmantes, esta estrategia del Gobierno debilita la capacidad regulatoria del Estado y favorece la concentración de poder en manos de entidades privadas.
Debilitamiento de la capacidad regulatoria del Estado
Los representantes de Voces por la Cultura, la Paz y la Justicia añaden que la reforma a la Ley de Tierras debe analizarse en conjunto con otras medidas de liberalización impulsadas por el Ejecutivo, que debilitan la capacidad regulatoria del Estado a través de la flexibilización de controles societarios y la incorporación de nuevas figuras societarias automatizadas. Sin embargo, aclaran que la crítica no implica una defensa de un Estado con regulaciones excesivas, sino la necesidad de encontrar un equilibrio que garantice el control democrático y evite la captura del Estado por parte de intereses privados.
En conclusión, la reforma a la Ley de Tierras propuesta por el gobierno nacional ha generado un intenso debate en la arena política y social, con sectores que expresan su preocupación por las posibles consecuencias en la soberanía nacional y en el control de los recursos estratégicos del país. La postura de Elisa Carrió y la Coalición Cívica refleja la importancia de mantener un equilibrio entre la atracción de inversiones extranjeras y la preservación de la soberanía y los intereses nacionales.








