El futuro de la Terminal de Autobuses de Retiro se encuentra en manos de un grupo de inversores que buscan transformar este icónico lugar en un polo de transporte, comercio y servicios. A través de una iniciativa 100% privada, Inverlat Investment, Service Trade, Inversiones Peirod y BV Investments han presentado un ambicioso plan que promete revolucionar la forma en que se concibe este espacio.
Con una inversión estimada de US$79 millones y un plazo de entre cinco y seis años para su realización, el proyecto pretende convertir la terminal en un centro de interacción que incluirá un hotel, oficinas, coworking, centro de convenciones, locales comerciales, áreas logísticas y una reorganización integral del edificio actual. Este plan ha sido declarado de interés público por el Gobierno Nacional, que ahora deberá llamar a licitación para definir el futuro operador.
Según Héctor Lostri, director general de Narváez, una empresa involucrada en el desarrollo, la idea es que la Terminal de Retiro sea mucho más que un simple centro comercial. Será un lugar de encuentro y actividad constante, que atraiga tanto a los usuarios habituales como al público corporativo que transita por la zona.
El proyecto contempla triplicar la superficie actual de la terminal, llevándola a casi 90.000 m2. Con una ubicación privilegiada en una zona en pleno proceso de revalorización, la Terminal de Retiro se convertirá en uno de los puntos más cotizados de la Ciudad de Buenos Aires. Cerca de importantes proyectos como Quartier Retiro, Comodoro Py y Paseo del Bajo, la terminal ofrecerá una conexión directa con Microcentro y Puerto Madero, concentrando en un mismo lugar trenes, metros, autobuses y autobuses de larga distancia.
Uno de los aspectos más destacados del plan es el área comercial, que se ampliará para incluir marcas internacionales, cadenas reconocidas y propuestas gastronómicas premium. Lostri señaló que esta es una oportunidad única para marcas que buscan una mayor visibilidad y alcance en un espacio de alta concurrencia.
Además de las zonas comerciales, el proyecto incluye espacios para zonas VIP, coworking, oficinas, un hotel de tres estrellas superior y un centro de convenciones. Los trabajos se realizarán por etapas para minimizar las molestias a los usuarios, con un enfoque en mantener la operatividad de la terminal en todo momento.
Con una proyección de 35 millones de pasajeros para el año 2055, la Terminal de Retiro se prepara para convertirse en un punto de referencia en la Ciudad de Buenos Aires. Con un diseño innovador y una propuesta integral, este proyecto promete cambiar la forma en que se concibe el transporte y los servicios en la capital argentina.








