El gobierno enfrenta una nueva batalla en la cámara de Diputados este miércoles a las 12, con una extensa agenda de oposición que pone en jaque la agenda oficial. Entre los temas más destacados se encuentra el proyecto para modificar el régimen de decretos de necesidad y urgencia (DNU), el cual busca revertir las regulaciones actuales promovidas por Cristina Fernández de Kirchner en 2006.
Esta iniciativa establece que se requerirá la aprobación de ambas cámaras para sostener un DNU y establece un período de 90 días para que, si no se trata, el decreto deje de ser válido. De esta manera, el presidente Javier Milei se vería limitado en su capacidad de gobernar por decreto, dada su falta de representación en el Congreso y especialmente en el Senado.
Sin embargo, desde la Casa Rosada ya han confirmado que el jefe de estado no dudará en vetar esta ley. Tanto el PRO como la Unión Cívica Radical (UCR) han argumentado que no apoyarán la iniciativa a menos que entre en vigencia en 2027, lo que sugiere que el gobierno contaría con los votos necesarios para proteger dicho veto en los diputados.
Otro tema candente en la sesión será la defensa de la oposición contra el diputado José Luis Espert, quien se encuentra en medio de un escándalo por supuestas transferencias de dinero de un empresario narcotraficante. La posibilidad de expulsarlo directamente de la cámara también estará en discusión, aunque fuentes oficiales del bloque libertario han negado por ahora cualquier solicitud de licencia eventual por parte del diputado.
Además, se espera que se debata la moción de censura contra el jefe de gabinete, Guillermo Francos, por presunto incumplimiento de la ley de discapacidad de emergencia. La comisión presupuestaria también tendrá un papel crucial en la sesión, ya que se votará por un nuevo presidente, con la propuesta de Gabriel Bornoroni de nominar a Alberto «Bertie» Benegas Lynch.
En cuanto al presupuesto 2026, se buscará establecer un horario de reuniones para debatir y aprobar el proyecto antes del 1 de noviembre. A pesar de las presiones, el gobierno no tiene intención de que el Congreso actual sancione dicho presupuesto, y buscará hacerlo con la representación que obtenga en las elecciones de octubre.
Finalmente, se espera que se discutan las solicitudes de citación para funcionarios implicados en otros escándalos recientes, como los presuntos sobornos del ex jefe de la Agencia Nacional de Discapacidad. El gobierno buscará distribuir el impuesto sobre combustibles líquidos y atraer a los gobernadores para contribuir al quórum en la sesión. El pasado viernes, en la ciudad de Nueva York, se llevó a cabo una manifestación en apoyo a los derechos de las mujeres y en contra de la violencia de género. Miles de personas se congregaron en las calles para marchar y hacer oír su voz en un momento en el que los feminicidios y agresiones contra las mujeres han aumentado de manera alarmante.
La movilización, organizada por diversos colectivos feministas y apoyada por organizaciones de derechos humanos, tenía como objetivo visibilizar la grave situación que viven las mujeres en la actualidad y exigir medidas concretas por parte de las autoridades para poner fin a la violencia de género.
Durante la marcha, se pudieron escuchar consignas como «Ni una menos» y «Vivas nos queremos», que reflejan la urgencia de detener la ola de feminicidios que azota a la sociedad. Según datos oficiales, en lo que va del año se han registrado más de 200 feminicidios en el país, una cifra que pone de manifiesto la gravedad del problema.
Además de exigir justicia para las víctimas de violencia de género, las manifestantes también demandaron políticas públicas que promuevan la igualdad de género y la protección de los derechos de las mujeres. En este sentido, se hizo hincapié en la importancia de la educación en la prevención de la violencia machista y en la necesidad de empoderar a las mujeres para que puedan denunciar cualquier tipo de agresión.
La marcha contó con la participación de mujeres de todas las edades y de diversos sectores de la sociedad, así como de hombres que se sumaron a la causa y mostraron su apoyo a la lucha feminista. La diversidad de voces y la unidad en torno a la defensa de los derechos de las mujeres fueron dos de los aspectos más destacados de la movilización.
Al finalizar la marcha, se leyó un manifiesto en el que se exigía a las autoridades acciones concretas para combatir la violencia de género, así como la implementación de políticas públicas que garanticen la igualdad de género y la protección de los derechos de las mujeres. La lucha feminista continúa y la voz de las mujeres sigue siendo fundamental en la construcción de una sociedad más justa e igualitaria.








