El sector energético local se encuentra en pleno auge gracias al aumento de los precios del petróleo. Las proyecciones para las exportaciones en 2030 son sumamente alentadoras, con cifras que van desde los u$s 22 mil millones en un escenario de crecimiento moderado, hasta los u$s 51.132 millones en un escenario de crecimiento acelerado. Estas cifras son el resultado de un exhaustivo análisis realizado por la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos (CEPH), liderada por el presidente de Tecpetrol, Carlos Ormachea.
Según el consultor Nicolás Arceo, ex vicepresidente de Administración y Finanzas de YPF, en un escenario de crecimiento moderado se prevé el transporte de 90.000 barriles diarios de crudo a Chile, así como un aumento del 5% anual en el número de pozos enganchados de petróleo de esquisto. Por su parte, en un escenario expansivo se espera un incremento del 11% en la producción de shale oil y un aumento en la capacidad de licuación a 24 MTPA.
En cuanto al gas, se proyecta una ampliación en la capacidad de transporte de TGS y la puesta en marcha de diversos proyectos de infraestructura, como la ruta Trayén-La Carlota y el gasoducto que abastece a los buques licuadores en el Golfo de San Matías. Las exportaciones de gas natural se estiman en 10 millones de metros cúbicos diarios a los mercados regionales, junto con la exportación de GNL que contribuirá a un saldo positivo de US$ 18.442 millones.
El futuro de los ingresos en divisas de Vaca Muerta es crucial para Argentina, ya que podría significar un cambio significativo en la situación de intercambio del país. Con la posibilidad de recibir hasta 30 mil millones de dólares adicionales en energía, se abriría la puerta a resolver una fuente de angustia que ha afectado a la economía argentina durante décadas.
Sin embargo, la incertidumbre política sigue siendo un factor determinante en el desarrollo de Vaca Muerta. Los empresarios del sector se preguntan si las políticas previsibles se mantendrán en caso de un cambio de gobierno, y si la exportación seguirá siendo prioridad sobre la expropiación. A pesar de los desafíos políticos, el potencial de crecimiento de Vaca Muerta sigue siendo prometedor, con proyecciones que podrían transformar la economía energética del país en los próximos años.








