El mercado inmobiliario argentino: ¿una inversión segura o un riesgo latente?
Desde siempre, los argentinos han buscado en la inversión en «ladrillos» una forma de proteger su valor y obtener ingresos adicionales. Sin embargo, las fluctuaciones económicas y las dinámicas del mercado hacen que esta ecuación no siempre sea clara y directa.
Comprar una propiedad para alquilar sigue siendo una estrategia popular, pero la rentabilidad y la recuperación de la inversión dependen de varios factores, como la ubicación del inmueble. Contrario a la creencia popular, no siempre es en los barrios «caros» donde se encuentra la mejor relación precio-rentabilidad.
La derogación de la Ley de Alquileres ha tenido un impacto significativo en el mercado, impulsando la oferta y afectando los resultados finales. Actualmente, los especialistas señalan una «sobreoferta» de propiedades en el mercado, lo que brinda más opciones a los inquilinos.
A pesar de esta sobreoferta, la rentabilidad inmobiliaria sigue mejorando. El mercado ha logrado absorber el aumento de unidades disponibles sin una caída significativa en los valores.
En la Ciudad de Buenos Aires, se ha registrado un momento récord en mayo de 2026 en cuanto a rentabilidad bruta por alquiler y el tiempo necesario para recuperar una inversión. Este dato contrasta con periodos anteriores, como durante el gobierno kirchnerista, donde la rentabilidad era menor y se necesitaban más años para recuperar la inversión.
El mercado inmobiliario porteño ha experimentado cambios significativos en los últimos años. Durante la pandemia y los años posteriores, la combinación de altos precios de venta, alquileres regulados y una caída en la oferta llevó la rentabilidad a niveles históricamente bajos.
Hoy en día, la situación es diferente, con una oferta recuperada, contratos negociados libremente y ingresos en niveles altos. En mayo de 2026, se necesitarán menos años para recuperar una inversión, con una rentabilidad bruta promedio del 5,9% en la Ciudad.
Los corredores y barrios también juegan un papel crucial en la rentabilidad de una inversión inmobiliaria. Contrario a la intuición, los apartamentos más caros no siempre recuperan la inversión más rápidamente. Por ejemplo, el corredor sur de Buenos Aires tiene una rentabilidad del 9,9%, mientras que el corredor norte tiene un 5%.
Es importante tener en cuenta que la rentabilidad bruta no incluye gastos adicionales, impuestos, periodos de desocupación o mantenimiento. A pesar de esto, el mercado inmobiliario sigue siendo una alternativa atractiva para aquellos que buscan ingresos regulares.
En conclusión, invertir en el mercado inmobiliario argentino puede ser una opción interesante, pero es fundamental analizar detenidamente los factores que influyen en la rentabilidad y la recuperación de la inversión. Con información actualizada y un enfoque estratégico, los inversores pueden tomar decisiones informadas y maximizar sus ganancias en el mercado inmobiliario.








