Las claves para aumentar la competitividad en América Latina: el uso efectivo de las preferencias arancelarias
En el siempre cambiante panorama económico de América Latina, la competitividad y las exportaciones juegan un papel fundamental en el desarrollo de la región. Sin embargo, un informe reciente de la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI) revela que hay una variable menos visible pero crucial que puede marcar la diferencia: el uso efectivo de las preferencias arancelarias.
Según los datos analizados en el estudio, el comercio intrarregional entre los países miembros de la ALADI representa alrededor de US$ 150.000 millones anuales, lo que equivale al 12% de las exportaciones totales de bienes de la región. Sin embargo, el informe señala que un mayor uso de las preferencias arancelarias existentes, junto con la reducción de costos administrativos, logísticos y operativos, podría ser clave para impulsar los intercambios regionales.
A pesar de que el 75% de los productos que pagan aranceles están cubiertos por algún tipo de preferencia, el estudio revela que solo el 8,8% de estos productos aprovechan realmente estos beneficios. Esto demuestra que hay un amplio margen de mejora en el uso efectivo de las preferencias arancelarias en la región.
En el caso de Argentina, el país muestra un desempeño relativamente favorable, con una utilización de preferencias del 17,4%. Sin embargo, al analizar el potencial comercial real, solo el 26,7% de los productos argentinos con preferencias cumplen simultáneamente dos condiciones básicas: que el país tenga capacidad para exportarlos y que haya demanda en el mercado de destino.
Es importante destacar que el principal obstáculo para un mayor uso de las preferencias arancelarias radica en la falta de oferta exportable o demanda efectiva, que afecta a casi dos de cada tres productos con trato preferencial. A esto se suman otros obstáculos como el desconocimiento por parte de las empresas exportadoras, la complejidad burocrática para acceder a los beneficios y los costos logísticos que pueden neutralizar el ahorro arancelario.
En resumen, el estudio de la ALADI destaca la importancia de aprovechar al máximo las preferencias arancelarias existentes en la región para impulsar el comercio intrarregional y mejorar la competitividad de América Latina en el escenario global. Es fundamental que los países miembros trabajen en conjunto para eliminar las barreras que impiden un uso efectivo de estos beneficios y fomentar una mayor integración económica en la región.








