El cisne negro, dirigido por Rodrigo González, presenta una reinterpretación contemporánea de El lago de cisne Fusionando la danza clásica y contemporánea. El trabajo ofrece una visión más humana y compleja de los personajes, explorando temas como el amor, la angustia y las sombras emocionales.
En esta versión, la historia comienza en la fiesta antes del encantamiento de Odette, donde el mago von Rothbart, Rechazado por la princesa, decide ser exprimido a ella y a su corte, transformándolos en cisnes.
«En este relieve, decidí darle a Odette la edad de la mayoría, lo que le permite rechazar a Rothbart sintiéndose reificado. En venganza, él la condena a ser un cisne durante el día y la humana por la noche, con la esperanza de que ella cambie de opinión», dijo González.
Del mismo modo, el coreógrafo enfatizó que el trabajo invita al espectador a reflexionar sobre las prácticas sociales que invisibles y violan a las mujeres, como los matrimonios de niños y los femicidios en represalia por un rechazo.
«Espero que el público vea al cisne negro como un acto de rebelión que da voz a las mujeres atrapadas en relaciones destructivas y aquellos que sufren consecuencias terribles por rechazar a un hombre», dijo el bailarín y coreógrafo, quien enfatizó que humanizar los personajes los hace más cercanos a nuestra realidad, invitándonos a enfrentar nuestras sombras internas, reconocerlas y transformarlos, este es el primer paso hacia el cambio.
El trabajo, que mantiene la música original de Tchaikovskyestá enriquecido con la escena de Mario Marínla iluminación de Aurelio palomino Y los vestuarios diseñados por April TellesLos elementos, que junto con el paisaje nocturno del bosque, crean una atmósfera única que sumerge al espectador en la historia.
Finalmente, González dijo que, con estos proyectos, la Compañía Infinita, fundada junto con Raúl Tamez, busca crear una experiencia que trasciende el acto escénico, invitando al público a reflexionar sobre el arte, la historia y la cultura. Las funciones ocurren los jueves, viernes y sábados, hasta el 30 de marzo de 2025, en el Castillo de Chapultepec.
Foto: Cortesía / Infinite Company / Nitzarindani Vega
Maaz








