Ha-Joon Chang, el reconocido economista surcoreano y referencia académica de Cristina Kirchner, ha dejado en claro que no existe una única fórmula mágica para el desarrollo económico. En una extensa entrevista con El Cronista, Chang reflexiona sobre la importancia de no depender exclusivamente de las materias primas y de apostar por un camino de desarrollo industrial autónomo y sostenible.
En un mundo en constante cambio, Chang destaca la necesidad de adaptarse a las nuevas realidades globales. Señala que las potencias occidentales, que en su momento abogaban por el libre comercio, están retomando políticas intervencionistas en respuesta a la crisis financiera global, la crisis climática y el ascenso de China. Esto demuestra, según Chang, que las políticas económicas se basan en intereses propios, y no en convicciones ideológicas.
Chang hace hincapié en la importancia de la protección de las industrias nacientes, citando ejemplos históricos como Gran Bretaña y Estados Unidos, que utilizaron el proteccionismo y los subsidios para alcanzar la prosperidad. En el caso de la Argentina, Chang sostiene que es fundamental desarrollar políticas industriales propias en lugar de apostar por esquemas de apertura irrestricta.
En cuanto al conflicto en Medio Oriente y el papel de los Estados Unidos en el escenario global, Chang advierte sobre los impactos a corto y largo plazo, especialmente en términos de crisis alimentaria y desconfianza hacia los Estados Unidos por parte de otros países. En este contexto, destaca la emergencia de China como una fuerza estabilizadora y la necesidad de repensar un nuevo orden mundial sin la influencia predominante de los Estados Unidos.
En relación con las energías renovables y los minerales críticos, Chang enfatiza la importancia de adquirir capacidades productivas en las industrias pertinentes. Advierte que exportar materias primas sin procesar no es suficiente, ya que el valor de estos minerales puede caer si otros países desarrollan tecnologías superiores. En este sentido, destaca la necesidad de invertir en la producción de productos más sofisticados que utilicen estos minerales.
Finalmente, Chang analiza las políticas económicas de Javier Milei en Argentina, señalando que se trata de un paquete de medidas neoliberales extremas que ya han sido probadas con malos resultados en el país. Destaca la importancia de evitar caer en la trampa del libre comercio asimétrico y aboga por políticas industriales activas en lugar de un laissez-faire puro.
En resumen, Ha-Joon Chang plantea la necesidad de una combinación pragmática entre Estado y mercado, adaptada a las condiciones específicas de cada país. Destaca la importancia de proteger las industrias nacientes, desarrollar capacidades productivas en sectores clave y buscar alianzas estratégicas que permitan un desarrollo económico sostenible y equitativo a nivel global.








