Descubren la tumba perdida de Tutmosis II, predecesor de Tutankham
En una emocionante noticia que ha sacudido a la comunidad científica, un equipo arqueológico ha logrado encontrar la tumba perdida de Tutmosis II, el predecesor de Tutankham, uno de los últimos grandes reyes de la dinastía XVIII cuya tumba no era conocida. Este hallazgo histórico, realizado en colaboración con el Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto, tuvo lugar en los valles occidentales de Tebana Necrópolis, cerca de Luxor, marcando un hito en el estudio del antiguo Egipto.
¿Qué encontraron los arqueólogos en la tumba de Tutmosis II?
Inicialmente se pensaba que se trataba de la tumba de una esposa real, pero pronto se descubrieron señales inequívocas de un entierro faraónico. Una impresionante escalera, una gran puerta y una cámara funeraria decorada con escenas de Amduat indicaban que se trataba de un descubrimiento excepcional. El momento crucial llegó con el hallazgo de jarras de alabastro con inscripciones que llevaban los nombres de Tutmosis II y su esposa principal, Hatshepsut, confirmando que se trataba de la tumba del propio faraón.
A pesar de que la tumba sufrió una inundación en la antigüedad, parte de su contenido se conservó, e incluso se especula con la posibilidad de que los restos del faraón hayan sido trasladados a una segunda tumba aún por descubrir.
¿Quién fue Tutmosis II?
Tutmosis II fue un faraón que gobernó brevemente Egipto entre 1493 y 1479 a.C., hijo de Tutmosis I y esposo de su media hermana, Hatshepsut. Aunque su reinado fue breve, tuvo un papel fundamental en la consolidación del linaje real que llevaría al esplendor del nuevo imperio. Su tumba había sido un misterio para los arqueólogos hasta este emocionante hallazgo.
¿Qué significa este nuevo descubrimiento?
Para los arqueólogos, este hallazgo representa un avance significativo en la comprensión de la historia egipcia. "Gracias a este descubrimiento, hemos resuelto un gran misterio del antiguo Egipto: la ubicación de las tumbas de los primeros reyes de la dinastía XVIII", explicó Piers Litherland, director de la misión. Además de su valor histórico, plantea nuevas preguntas sobre la identidad de ciertas momias encontradas en lugares reales, como el cuerpo CG61066, cuya identificación como Tutmosis II ahora se cuestiona.
La misión, compuesta por expertos del Reino Unido y Egipto, trabajó arduamente durante más de 12 años hasta lograr este hallazgo sin precedentes. Ahora, los investigadores esperan descubrir la segunda tumba mencionada en las indicaciones arqueológicas, lo que sin duda abrirá nuevas puertas al fascinante mundo del antiguo Egipto.








