El sueño de ser piloto de Fórmula 1 más cerca que nunca
Ser colapinto. O, al menos, imagina que puede serlo. Para una generación de niños que corren karting, ven carreras los fines de semana y comenzaron a ver la Fórmula 1 como algo menos lejano desde que un argentino regresó a ese mundo, el sueño ya no suena tan abstracto. El problema aparece más tarde, cuando la ilusión se cruza con la pregunta más difícil: Cómo se pasa de dar tus primeras vueltas en una pista local a construir una carrera profesional en las carreras.
“Me parece que esto Franco le devolvió la esperanza al piloto argentino que realmente puedes estar en la Fórmula 1. Después de demasiados años sin un piloto argentino, ese sueño siempre pareció muy lejano. Todos lo querían, pero había muy pocas posibilidades. Creo que Franco les dio más esperanza a todos, para decir: es posible, aunque estemos en Argentina.”, explicó Federico Punteri, director general de TCR Sudamérica.
TCR South America Banco BRB quiere avanzar en esta brecha. La categoría presentada Próxima generación un programa diseñado para organizar un escalafón regional de entrenamiento y competición que conecte el karting con las categorías profesionales. En tiempos del efecto Colapinto, el mensaje es inevitable: Sudamérica quiere crear su propio semillero para que el talento no dependa solo de una excepción de un patrocinador ahorrador o de una familia capaz de financiar cada salto.
“Hay una escalera muy clara para el piloto que quiere pasar a la Fórmula 1: salida del karting, Fórmula 4, Eurocopa, Fórmula 3, Fórmula 2 y Fórmula 1. Es un camino claro, caro y con mucho riesgo, pero es. Para un conductor profesional de turismos internacionales, el camino no está tan claro”, afirmó Punteri.
Una escalera para alcanzar la profesionalidad
El recorrido propuesto por NextGen comienza en karting, continúa por Turismo Nacional Brasil y TCR South America, para luego abrir la posibilidad de avanzar hacia Stock Car o TCR World Tour. En la presentación oficial, la categoría lo resumió bajo el concepto “De kart a pro”, una forma de ordenar una ruta que, hasta ahora, muchas veces dependía más de oportunidades aisladas que de una estructura sostenida.
En la práctica, El programa ya tiene sus nombres. Agustín Pizarro y Martín Saa Forman parte de la etapa inicial en el karting, junto al Cronos Racing Team. Máximo Frigerio aparece en el segundo escalón, con participación en Turismo Nacional de Brasil junto a G Racing Motorsport. Nicolás Fuca, por su parte, compite en TCR Sudamérica y TCR Brasil con Paladini Racing.
La promesa de NextGen apunta a uno de los problemas históricos del automovilismo regional. Sudamérica produce pilotos, equipos y tradición. Lo que no siempre logra construir es continuidad. El salto de las categorías formativas a un calendario profesional suele depender de recursos familiares, contactos, patrocinadores difíciles de conseguir o decisiones aisladas del equipo.
“En esta primera etapa, La idea del programa es precisamente tener claridad sobre cómo puede ser la carrera del chico. Para los padres, que son quienes aportan el dinero, es cómo invertir en el piloto para que se convierta en un profesional. También proporcione claridad sobre los costos. Hoy en día tenemos muy claro cuánto vale cada categoría, por lo que un padre puede tener un presupuesto claro de lo que va a gastar en los próximos tres, cuatro o cinco años.”, explicó Punteri.
El programa también propone incentivos deportivos. Según la presentación, los campeones podrán acceder a premios que facilitan el salto entre categorías: del Turismo Nacional Brasil al TCR Sudamérica y del TCR Sudamérica al Stock Car. Esta lógica busca transformar el resultado en la pista en una oportunidad de crecimiento, no en un título más para el currículum.
“Si sales campeón en Turismo Nacional, automáticamente tienes el presupuesto completo para TCR. Y, si sale campeón en TCR, tiene presupuesto para Stock Car. Son caminos directos que harían que el costo para el conductor sea cero”, agregó Punteri.
La ventana que también miran los patrocinadores
La otra pata del proyecto es comercial. En un deporte caro por definición, la construcción de la carrera no depende solo del manejo. También Requiere visibilidad, retorno para las marcas y capacidad de generar relaciones. Ese es uno de los aprendizajes que, para Punteri, dejó el fenómeno Colapinto.
“El producto Franco demuestra que en el automovilismo se pueden hacer muchas más cosas que simplemente tener un coche pintado. Ayuda mucho a la visibilidad, pero también a las relaciones y al networking”, afirmó.
TCR busca apoyar este desarrollo con una plataforma regional. La organización se define a sí misma como “Los Libertadores del Automovilismo” y forma parte de un ecosistema global de más de 30 campeonatos, 700 pilotos y presencia en 55 países. En la región opera con calendario en Argentina, Brasil y Uruguay, y se presenta como la única categoría regional de turismos bajo normativa FIA.
A medida que avanza el piloto, sostiene Punteri, también crece su atractivo para los patrocinadores. «DO. Cuando subes de categoría, más posibilidades tienes, porque la visibilidad es mayor. En el karting la visibilidad es muy mala. Cuando vas al Turismo Nacional Brasil, ya hay una buena difusión dentro de Brasil. Cuando vas a la Sudamericana ya tienes mucho más. Entonces, A medida que creces, el piloto tiene más posibilidades.”, explicó.
El director general de TCR Sudamérica puso como ejemplo a Nicolás Fuca, uno de los pilotos incluidos en el programa. “Era un chico que no tenía pláticas con patrocinadores y hoy ya tiene varios abiertos para poder colaborar en su carrera. También está el trabajo en el que estamos poniendo mucho énfasis: visibilidad, marketing, comunicación. y el retorno promedio que tiene para dar la categoría”, agregó.
La parte deportiva es solo una parte del proyecto. TCR también busca demostrar que el automovilismo sudamericano puede ser una plataforma de negocios. La categoría afirma haber triplicado su facturación desde su lanzamiento en 2021 y Proyecta ingresos directos de más de 3 millones de dólares por temporada para 2026. Cada fecha, según la presentación, moviliza entre 1.000 y 2.000 profesionales, entre equipos técnicos, patrocinadores, medios de comunicación y proveedores, y reúne entre 5.000 y 15.000 personas.
Para marcas, el argumento pasa por la exposición. TCR proyecta valor promedio superior a los $35 millones para la temporada 2026 más de 492.000 espectadores televisivos acumulados y más de 2,1 millones de visualizaciones digitales por evento. En la categoría también destaca la producción televisiva con más de 15 cámaras por carrera y la distribución a través de señales y plataformas de streaming en diferentes mercados de la región.








