En una decisión sorprendente, el Gobierno argentino ha autorizado la entrada de tropas de Estados Unidos al territorio nacional para llevar a cabo dos ejercicios militares combinados. Estos ejercicios, denominados «Daga Atlántica» y «PASEXO», han generado tanto interés como controversia en la opinión pública.
El primero de los ejercicios, «Daga Atlántica», se llevará a cabo entre el 21 de abril y el 12 de junio. Las actividades se desarrollarán en ámbitos terrestres, aéreos y marítimos, con epicentro en la Base Naval de Puerto Belgrano, el Cuartel Militar de Córdoba y la VII Brigada Aérea en Moreno, provincia de Buenos Aires. El objetivo principal es mejorar la interoperabilidad y permitir a las Fuerzas Armadas Argentinas incorporar conocimientos de fuerzas especiales con experiencia en combate.
Por otro lado, el ejercicio «PASEXO» se llevará a cabo del 26 al 30 de abril en la Zona Económica Exclusiva (ZEE) Argentina. Esta operación aprovechará la presencia del portaaviones USS Nimitz y el destructor USS Gridley de la Armada de los Estados Unidos para realizar tareas básicas de entrenamiento naval.
La decisión de autorizar estos ejercicios mediante el Decreto 264/2026 se tomó de manera excepcional, ya que el proyecto de ley enviado originalmente al Congreso aún no ha sido discutido. Según la normativa oficial, estos ejercicios fortalecen la imagen internacional de Argentina como un socio confiable en estabilidad regional y seguridad global.
La demora en la aprobación del proyecto de ley llevó al Gobierno a recurrir al mecanismo excepcional del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU), argumentando que la falta de participación afectaría significativamente el entrenamiento naval en operaciones combinadas con la Armada de los Estados Unidos.
En conclusión, estos ejercicios militares con las Fuerzas Armadas de Estados Unidos buscan ampliar la interoperabilidad y la integración doctrinal, así como estandarizar procedimientos, fortalecer la defensa de áreas estratégicas y permitir a las Fuerzas Armadas Argentinas participar en futuras operaciones multinacionales. A pesar de las críticas y las controversias, el Gobierno defiende esta decisión como un paso necesario para mejorar la preparación y la capacidad de defensa del país.








