La economía argentina mantiene una buena racha en mayo en algunos indicadores -como la primera caída de la inflación en los últimos meses y un número notable en materia de crecimiento-, aunque La consolidación de estas variables está bajo la estricta mirada de analistas e inversores que siguen mostrando preocupaciones.
La consultora sudamericana vinculada al exministro de Economía Martín Guzmán, publicó su último informe y dejó un diagnóstico con dos vertientes muy diferentes: reconoce mejoras pero advierte tensiones cada vez más visibles en la estructura del modelo económico de Javier Milei.
Vaca Muerta, el gran motor de la macro
El apartado más positivo del informe aparece vinculado al sector energético. Allí sostiene que Vaca Muerta ya está produciendo un “cambio estructural” en el comercio exterior argentino.
Según el trabajo, durante el primer trimestre de 2026 el complejo energético generó un superávit de US$ 3.844 millones, equivalente a casi la mitad de todo el saldo comercial positivo acumulado en el período.
“Comenzamos por lo que es bueno para lo macro”, señala el informe en su apertura, donde destaca que el país volvió a mostrar números “muy positivos” en la balanza comercial gracias al aporte de Vaca Muerta, la agricultura y el crecimiento de las exportaciones energéticas.
El documento destaca también que las exportaciones alcanzaron en abril su nivel mensual más alto desde 1990: 8.914 millones de dólares, con un crecimiento interanual del 33,6%.
Dentro de este fenómeno, los combustibles y la energía volvieron a batir récords: solo en abril se exportaron US$ 1.554 millones.
La “peculiar combinación”
Pero el corazón conceptual del informe aparece en otra parte. Suramericana sostiene que la economía argentina atraviesa una situación “peculiar” donde la recuperación de la actividad, el crecimiento de las exportaciones, un dólar relativamente estable, y caída de la recaudación en términos reales.
El EMAE de marzo mostró un incremento interanual del 5,5%, el mejor dato desde mediados de 2025. Además, la actividad desestacionalizada registró un salto mensual del 3,5%, el mayor incremento desde junio de 2020.
Sin embargo, si bien el nivel de actividad mejora, los ingresos tributarios continúan disminuyendo. Los ingresos totales cayeron un 4,3% en términos reales; mientras que el gasto primario cayó un 3,3%.
El crecimiento que está experimentando la economía argentina es, por tanto, menos vinculado al empleo urbano masivo y al consumo interno.
La tensión, entienden, también empieza a aparecer en las cuentas fiscales. Aunque el Gobierno logró mantener el superávit primario y financiero, sostenerlo requiere un ajuste cada vez mayor en ciertas partidas del gasto público, particularmente en las provincias.
De hecho, las transferencias corrientes a las provincias caen 42,4% en términos reales; Los gastos operativos del Estado caen un 10,2%; y las transferencias a universidades cayeron un 6,1%.
La consultora incluso sugiere que, de continuar esta dinámica, el Gobierno podría necesitar luego recurrir a privatizaciones, venta de activos, concesiones o ingresos extraordinarios para mantener el equilibrio fiscal.
Dólar tranquilo, por ahora
El informe reconoce que el dólar se mantiene relativamente estable y que el Banco Central logró acelerar las compras de divisas gracias a la mayor liquidación del sector agrícola y la entrada de deuda financiera.
“LA ESTABILIDAD DEL DÓLAR JUNTO A LAS COMPRAS ACELERADAS DE MONEDAS POR PARTE DEL BCRA LLEVARON LAS RESERVAS BRUTAS A UN RÉCORD DESDE 2023” sudamericano
Sin embargo, el consultor sostiene que Las dificultades para acumular reservas de manera sostenida siguen presentes y anticipa que La calma cambiaria podría comenzar a endurecerse más adelante en el año.
El Estrecho de Ormuz ya presiona los precios
También se puso la atención en los datos de precios mayoristas (IPM), que se aceleraron hasta el 5,2% en abril (tras el 3,4% en marzo) en un mes en el que el tipo de cambio medio cayó un 1% y registró así su mayor aumento mensual desde marzo de 2024 (+5,4%).
Los precios importados registraron un aumento del 2,5% (vs. 1,1% en marzo, el mayor aumento mensual en 6 meses), mientras que los precios internos se aceleraron hasta el 5,3% (vs. 3,5% el mes anterior), destacando nuevamente el aumento del 21,8% en los Productos minerales (vs. 25,6% el mes anterior) frente al aumento del 22,9% en el precio del petróleo crudo.
La prolongación del conflicto en Oriente Medio empieza a impactar en otras partidas que componen el índice: destacaron los productos refinados del petróleo (+13,6% vs. 6,6% en marzo), productos de caucho y plástico (+7,4% vs. 2,3% el mes anterior) y sustancias y productos químicos (5,1% vs. 1,4%).
En resumen, la economía argentina muestra signos de recuperación, pero la estabilidad se sostiene sobre equilibrios frágiles y dependientes de factores externos como Vaca Muerta y el comercio internacional. Las tensiones en las cuentas fiscales y la presión inflacionaria son motivos de preocupación para analistas e inversores que siguen de cerca la evolución de la economía del país.






