La lucha por la continuidad de la asistencia social ha llegado a un punto crítico con la reciente decisión de la Cámara Federal de San Martín. La revocación de la medida cautelar que mantenía vigente el programa Volver al Trabajo ha generado incertidumbre y preocupación en las organizaciones sociales y en los beneficiarios directos del programa.
La resolución de la Sala de la Cámara, integrada por los jueces Juan Pablo Salas, Marcos Morán y Marcelo Darío Fernández, ha autorizado al Ministerio de Capital Humano a cerrar definitivamente el esquema y suspender el pago del beneficio que beneficiaba a 900.000 personas en todo el territorio nacional.
La última liquidación del programa, con un monto congelado en $78,000, se realizó el pasado viernes 3 de julio a través de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES). A partir de agosto, el beneficio dejará de acreditarse en las cuentas de los beneficiarios, marcando el fin de este programa que había sido diseñado como una alternativa a Potenciar Trabajo.
Ante esta situación, el Palacio del Tesoro y la ministra Pettovello han propuesto un nuevo sistema de vales de formación laboral como reemplazo de Volver al Trabajo. El objetivo es promover la formación profesional y facilitar el acceso al empleo registrado en el sector privado. Sin embargo, aún no se han publicado detalles sobre cómo funcionará este nuevo esquema.
Por otro lado, el Programa de Acompañamiento Social (PAS) seguirá vigente sin modificaciones en sus condiciones de acceso, dirigido a sectores extremadamente vulnerables como mayores de 50 años y madres de familia numerosas. La continuidad de este programa está sujeta a la disponibilidad de crédito presupuestario, según la Resolución 90/2026 del Ministerio de Capital Humano.
La reacción de los movimientos sociales no se ha hecho esperar. Desde la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) han expresado su rechazo absoluto a la sentencia judicial, argumentando que se ha negado un derecho adquirido para más de 900 mil trabajadores. Han anunciado que continuarán luchando en las calles por la restitución de lo que consideran el «salario social complementario».
La incertidumbre y la preocupación son palpables en aquellos que dependían del programa Volver al Trabajo para subsistir. La necesidad de una solución rápida y efectiva se hace cada vez más urgente en medio de un contexto económico y social complicado. La espera por conocer los detalles del nuevo sistema de vales de formación laboral genera ansiedad y expectativas en aquellos que buscan una oportunidad para mejorar su situación laboral. La justicia y el gobierno deberán trabajar juntos para encontrar soluciones equitativas y sostenibles que garanticen la asistencia social a quienes más lo necesitan.








