Descubre la impactante verdad detrás de «Hijos de hombres»
Luego del lanzamiento de «Superhombre» y las agotadoras discusiones sobre los números de taquilla y si «Hombre de Acero» fue más exitoso, es momento de hacer un recorrido por una de las películas más subestimadas de la década del 2000. En el año 2006, Will Smith dominaba la industria cinematográfica con éxitos como «Yo, Robot» y «Enganche», buscando aún ese papel dramático que lo llevaría a ganar un Oscar. Su película de ese año, «La Búsqueda de la Felicidad», fue otro éxito en taquilla para la estrella, recaudando $27 millones en su primer fin de semana, algo inusual para un drama. Sin embargo, este éxito eclipsó a otro lanzamiento importante de diciembre de 2006: la obra maestra de ciencia ficción dirigida por Alfonso Cuarón, «Hijos de hombres».
¿De qué se trata «Hijos de hombres»?
En «Hijos de hombres», el año es 2027 y los humanos han perdido la capacidad de reproducirse con éxito. Esto ha llevado al mundo a la división, con el Reino Unido bajo el dominio de un gobierno totalitario que trata a los refugiados como desechos. Theo (Clive Owen), un ex activista, se ve envuelto en un dilema al ser secuestrado y ofrecido una oportunidad única: escoltar a una joven misteriosa (Kee, interpretada por Clare-Hope Ashitey) a un lugar seguro. A medida que descubre la verdad sobre Kee, se embarca en la misión más importante de su vida.
«La Búsqueda de la Felicidad» vs. «Hijos de hombres»
La diferencia de tono entre ambas películas fue clave en la percepción del público. Mientras «La Búsqueda de la Felicidad» se comercializó como un drama estándar, «Hijos de hombres» fue presentada como una película de acción, posiblemente debido a la presencia de Clive Owen. Sin embargo, la compleja narrativa de géneros que emplea «Hijos de hombres» para contar su historia distópica no encaja con las expectativas de una típica película de acción. Es una obra de ciencia ficción con pinceladas de drama político, alejándose de los convencionalismos del género.
Por otro lado, «Hijos de hombres» sigue siendo una pieza profética y relevante, abordando temas actuales como la crisis de refugiados y el autoritarismo gubernamental. Su estilo narrativo, con impresionantes secuencias de un solo plano, la convierten en una obra maestra moderna que invita a la reflexión sobre el colapso social. En contraste, «La Búsqueda de la Felicidad» ha quedado más como un recuerdo del éxito temprano de Will Smith y no ha perdurado en la memoria colectiva de la misma manera.
«Hijos de hombres»: una obra maestra atemporal
La visión de Alfonso Cuarón en «Hijos de hombres» sigue siendo relevante en la actualidad, planteando cuestiones profundas sobre la sociedad y su posible colapso. Su enfoque narrativo realista y sin concesiones invita a la reflexión, destacando la importancia de la empatía y la resistencia en tiempos de crisis. Una obra maestra que trasciende el género y se mantiene vigente en la memoria de quienes la han experimentado.








