El juez federal Marcelo Martínez de Giorgi dio un paso crucial en la investigación del colapso de la criptomoneda $LIBRA al avanzar con una medida patrimonial significativa. La resolución apunta a cuentas de importantes plataformas como Binance, Bybit, OKX, CoinEx, Bitfinex y FixFloat que recibieron fondos retirados durante la noche. Todo esto bajo la promoción de la ficha por parte de Javier Milei.
La orden de embargo y la solicitud de identificación no fueron iniciativas propias del juez, sino que surgieron a partir de una solicitud del fiscal federal Eduardo Taiano, basada en un informe técnico de la Policía Federal. El Departamento Técnico de Cibercrimen de la PFA ha estado reconstruyendo la historia de los criptoactivos relacionados con el lanzamiento fallido de $LIBRA desde hace meses.
El magistrado justificó su decisión ante la falta de un organismo regulador de criptomonedas en el país y la necesidad de prevenir daños irreparables. La medida no se limita a tres plataformas, sino que se extiende a seis firmas internacionales, incluyendo Binance, Bybit, OKX, CoinEx, FixedFloat y Bitfinex.
En cada caso, se exige a las empresas que entreguen el expediente completo de sus clientes bajo el estándar KYC (Conozca a su cliente), con documentación de apertura de cuenta, registros de conexión IP, datos de cuentas bancarias vinculadas e historial de transacciones. La lógica detrás de esta solicitud es que las plataformas centralizadas requieren identificación oficial para operar, por lo que sus registros podrían revelar quién está detrás de cada billetera.
La investigación técnica ha revelado un camino más largo de lo que se conocía previamente sobre el dinero de $LIBRA. Los fondos se movieron desde un grupo de billeteras llamado «Team Libra Wallets» hacia el protocolo de liquidez descentralizado Meteora Libra en fechas clave. Luego, los fondos fueron transferidos a una dirección que se identificó como «Primer financiador de Solana: Libra – Squads Vault – Milei CATA».
Desde esa billetera, el dinero se dividió en varias transacciones a diferentes direcciones, en lo que se describe como una estrategia de «pitufo digital». Al menos diez de estas transacciones pasaron por Binance, lo que podría proporcionar pistas sobre la identidad de los titulares de las billeteras.
La investigación sigue en curso, y se espera que se revelen más detalles sobre el colapso de $LIBRA y las personas involucradas en este caso.








