La reforma laboral vuelve a estar vigente: una mirada detallada a los cambios implementados
A poco más de un mes de su promulgación y tras un intenso capítulo judicial, la reforma laboral ha vuelto a estar plenamente vigente. La Cámara del Trabajo ha decidido dejar sin efecto la medida cautelar que suspendía más de 80 artículos de la norma, lo que ha generado un gran revuelo en el ámbito laboral.
La Ley de Modernización Laboral, también conocida como reforma laboral, ha sido aprobada por el oficialismo en el Congreso y promulgada mediante Decreto 137/2026, con las firmas de Javier Milei, el jefe de gabinete, Manuel Adorni y la Ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello. Esta normativa implica cambios extensos en compensaciones, vacaciones, registro laboral, jornada de trabajo, salarios, aportes sindicales y patronales, entre otros puntos.
Se trata de uno de los avances legislativos más relevantes del oficialismo, que busca mejorar el registro de empleo y promover el crecimiento económico a través de más formalidad, empleo de calidad y mayor flexibilidad. Sin embargo, la discusión de fondo continúa en Cortes sobre su constitucionalidad y alcance.
Entre los puntos clave de la reforma laboral se encuentran cambios en la jornada laboral, la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL) para financiar compensaciones, la simplificación del registro a través de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), y límites estrictos al derecho de huelga en servicios esenciales y actividades trascendentales.
Además, se aplicarán modificaciones en materia de justicia laboral, como el cambio en el cálculo de intereses por mora y el pago de sentencias a plazos para empresas, con el objetivo de reducir los litigios y proporcionar previsibilidad económica al sector empleador.
Otro aspecto clave de la reforma laboral es el refuerzo del “mutuo acuerdo” entre trabajador y empleador para definir vacaciones u horarios de trabajo, lo que busca formalizar las prácticas existentes y dotar de mayor flexibilidad a la relación laboral.
En cuanto a las condiciones de trabajo y el horario laboral, la reforma laboral incorpora mayor autonomía de voluntad en la organización del tiempo de trabajo y la formación profesional. Se establece que la jornada laboral estándar no puede exceder de ocho horas diarias o 48 horas semanales, pero se pueden acordar jornadas de hasta 12 horas diarias mediante acuerdo escrito, siempre que exista un régimen de compensación por horas extras.
La reforma también introduce cambios en materia de vacaciones, permitiendo el acuerdo mutuo entre empleador y trabajador, y la posibilidad de fraccionar el período de vacaciones, siempre que cada tramo no sea inferior a siete días.
En cuanto a los despidos y las compensaciones, se ha modificado la base de cálculo de la compensación y se ha creado el Fondo de Asistencia Laboral (FAL) para cubrir indemnizaciones tras despidos. La base de cálculo toma la mejor remuneración mensual, normal y habitual, del último año, con ciertas exclusiones y topes establecidos.
Por otro lado, la reforma laboral busca hacer los costos transparentes, establecer estándares laborales y permitir estructuras salariales ligadas a la productividad y al mérito. Se introducen salarios dinámicos, que permiten la incorporación de componentes variables de la remuneración por mérito u organización, sin generar derechos por costumbre o ultraactividad.
En cuanto al registro laboral, la reforma centraliza la gestión administrativa en la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) y elimina el sistema de multas por falta de registro previsto en la Ley 24.013. Se establece un registro único ante ARCA, se permite la digitalización de libros de trabajo y se establece una presunción de contrato en caso de prestación de servicios en régimen de dependencia.
En resumen, la reforma laboral ha generado un gran impacto en el ámbito laboral, introduciendo cambios profundos en diversos aspectos como la jornada laboral, las vacaciones, los despidos y las compensaciones, los salarios, el registro laboral, entre otros. Aunque la discusión sobre su constitucionalidad y alcance sigue presente, esta normativa representa un avance significativo en la modernización del mercado laboral y la promoción de empleo de calidad.








