Desafíos y oportunidades en el sector energético argentino
En el marco de la Cumbre de Energía organizada por El Cronista y la revista Apertura, líderes del sector analizaron los desafíos de una industria que busca dejar atrás los atrasos en las tarifas y concentrarse en la expansión de infraestructura y la demanda.
La normalización del marco regulatorio se presenta como el pilar central para proyectar el crecimiento de largo plazo. Según Sebastián Mazzucchelli, director general de Metrogas, los ajustes de transición que comenzaron en 2024 y la implementación de la revisión quinquenal desde mayo de 2025 marcaron un quiebre. “Cambió el paradigma para los distribuidores, no sólo por tarifas o ingresos, sino porque implica un retorno gradual a reglas predecibles”, explicó.
En este nuevo escenario, las inversiones en el sector energético están en alza. «Estamos duplicando el importe de la inversión respecto a los años en los que el marco no se cumplió plenamente. Incluso en los peores momentos nunca dejamos de invertir, pero ahora el desafío es desarrollar la cartera de clientes», afirmó Mazzucchelli, haciendo hincapié en el uso del GNC aplicado al transporte público.
Por su parte, Tomás Córdoba, director general de Mega, detalló el rol de la empresa como eslabón clave en la cadena de valor del gas. “Preparamos el gas natural y retenemos los líquidos en Neuquén para trasladarlos a Bahía Blanca, donde se fraccionan productos como etano, propano y butano para el mercado interno y externo”, afirmó.
La reconversión industrial y la apuesta por el RIGI (Recuperación Incremental de Gas) son aspectos clave en el desarrollo del sector. El aumento de la producción de líquidos y la adaptación a un gas más rico y complejo son necesidades que las empresas como Mega están enfrentando con inversiones millonarias.
En esta nueva etapa del sector energético argentino, la ejecución se vuelve fundamental. “El desafío es cómo desarrollar ese recurso”, afirmó Luciano Rojas, director comercial de Total Austral. Los ejes de costos competitivos, reglas claras, infraestructura y desarrollo de la demanda son clave para sostener el crecimiento.
En conclusión, el sector energético argentino se encuentra en un momento de transformación y crecimiento, donde la implementación de un marco regulatorio claro y la ejecución eficiente de proyectos marcarán la diferencia. La industria se prepara para enfrentar los desafíos y aprovechar las oportunidades que se presentan en el camino hacia un futuro energético sostenible y próspero.








