El Ministro de Economía, Luis Caputo, ha sorprendido a propios y extraños con el anuncio de un ambicioso plan de reducción de retenciones para los principales granos exportados. Pero eso no es todo, también ha revelado su intención de llegar a un consenso fiscal con las provincias para contrarrestar la caída en los ingresos brutos y los impuestos municipales.
Un plan escalonado y fijo
En un movimiento inesperado, Caputo ha detallado un esquema de reducción de retenciones que se mantendrá fijo a pesar de cualquier disminución en la recaudación. En el caso de la soja, cuya tasa actual es del 24%, la disminución será gradual en un cuarto de punto porcentual mensual durante todo el año 2027, para luego acelerar el descenso a medio punto mensual en 2028. Esto llevará a que las retenciones de la soja pasen del 23,75% en enero de 2027 al 15% en diciembre de 2028.
Otros granos importantes como el maíz, sorgo y girasol también verán reducciones en las alícuotas. El maíz y el sorgo mantendrán una tasa del 8,25% hasta marzo, para luego descender gradualmente hasta alcanzar el 7,5% a partir de octubre. Mientras tanto, el girasol experimentará una reducción de un cuarto de punto por semestre, pasando del 4,5% en el primer semestre del próximo año al 3% en el segundo semestre de 2028.
Impacto en la industria
Pero las reducciones no se limitarán al sector agrícola. Caputo también ha anunciado que las retenciones para la industria, especialmente para el sector automotor y petroquímico, se reducirán gradualmente hasta llegar a cero en junio de 2027. Esta medida busca estimular la producción y evitar la especulación en la comercialización de granos.
Costo fiscal y perspectivas futuras
El costo fiscal de estas medidas se estima en US$ 32 millones para el año 2026, US$ 415 millones para el 2027 y US$ 1.224 millones para el 2028 en el caso de la agricultura. En cuanto a la industria, se espera un costo fiscal de 25 millones de dólares para este año y 115 millones de dólares para el 2027.
A pesar de la caída en la recaudación, Caputo confía en que no será necesario recortar el gasto público, ya que se observa una mejora en la recaudación de débitos y créditos que sigue el ritmo de la actividad económica. Además, la implementación del Fondo de Asistencia al Trabajo se espera que alivie la presión sobre los ingresos.
Acuerdo con las provincias
Por último, el Gobierno busca un acuerdo fiscal con las provincias para reducir Ingresos Brutos e impuestos municipales, lo que beneficiaría tanto a las arcas provinciales como a la industria. Se espera que esta medida estimule la producción y la recaudación de impuestos, contribuyendo al crecimiento económico.
En resumen, el anuncio de Caputo marca un cambio significativo en la política de retenciones y busca impulsar la producción y la recaudación sin comprometer el equilibrio fiscal. Habrá que estar atentos a cómo se desarrollan estas medidas y su impacto en la economía en los próximos años.








