«Las sequías van a afectar la seguridad alimentaria y crearán movimientos masivos de poblaciones»

Otra ola de calor avanza en Francia. Después de un primer fin de semana de agosto especialmente caluroso en la Costa Azul, el calor está aumentando en todo el país.

El comienzo de un cuarto período de temperaturas inusualmente altas en Francia. El anticiclón marroquí avanza, poco a poco, hacia las Islas Británicas y con él, las temperaturas siguen subiendo.

El calentamiento climático está causando daños durante mucho más tiempo de lo que cabría suponer. Pero hoy su representatividad son las olas de alta temperatura, los fuegos brutales que queman los bosques y amenazan pueblos y ciudades y sequías, con su consecuente falta de agua, más los refugiados climáticos. Un fenómeno que ya ha comenzado en África y el sudeste asiático. Pero eso ha avanzado en Europa como nunca antes.

El Dr. Jorge Viñuales es Profesor de Derecho y Política Ambiental en la Universidad de Cambridge en Gran Bretaña. Allí dirige el Centro de Gobernanza del Medio Ambiente y los Recursos Naturales. Con él analizamos el impacto de este calentamiento, que nadie quiere reconocer pero que hoy amenaza con la extinción humana. Nació en Buenos Aires, se formó en Suiza, en la Universidad de Harvard y en la Science Po de París.

Jorge Viñuales nació en Buenos Aires, se formó en Suiza, en la Universidad de Harvard y en Science Po en París.

-Esta ola de calor en Europa, en Estados Unidos, en Japón, incluso en Siberia, responde al calentamiento global, obviamente. Pero, ¿qué se puede hacer?

-De hecho, ha habido estudios específicos sobre las olas de calor en 2018, en Japón, por ejemplo, e incluso la ola de calor actual en Europa y otros lugares. Y responden muy claramente al calentamiento climático. De hecho, serían casi imposibles de reproducir si no fuera por el calentamiento global.

-¿Que hacer?

-Dos cosas. Es más o menos como alguien que, por desgracia, después de muchos años de fumar, tiene cáncer de pulmón. Hay que, por un lado, dejar de fumar, y por otro, tomar toda una serie de medicamentos. Dejar de fumar significa reducir drásticamente las emisiones de gases de efecto invernadero con toda una serie de medidas, en especial las energéticas, porque la gran mayoría de las emisiones provienen de la energía.

Y en cuanto a medicamentos, lo que hay que hacer es lo que se llama adaptación al cambio climático. Esto implica tomar toda una serie de medidas en cuanto a infraestructura de todo lo que es el parque inmobiliario residencial, infraestructura de telecomunicaciones, infraestructura hospitalaria, etc. Es decir, hay que hacer las dos cosas: una sin la otra no sirve.

Sequía y desertificación

-¿La sequía en Europa, especialmente en el sur de Francia, puede generar desertificación en el futuro? ¿Cuáles son las causas y consecuencias de estos incendios? Cada día son más frecuentes.

-Sí. Curiosamente, los fenómenos que se están observando actualmente en Francia ya fueron anticipados de alguna manera en el informe del grupo de expertos en cambio climático de 1990. O sea, lo que sucede es que muchas veces se tiende a pensar o considerar información científica como desconectada de la realidad y simplemente porque los científicos usan un lenguaje técnico. Pero eso ya se venía anticipando hace tiempo y no se le dio importancia. Ninguna acción tomada.

Los incendios arrasan los bosques de todo el mundo, como en California.  Foto Bloomberg

Los incendios arrasan los bosques de todo el mundo, como en California. Foto Bloomberg

La desertificación es un fenómeno mucho más global que en Francia o Europa. Pero en toda una serie de países, en particular, países de clima templado. Esos países están muy afectados. Naturalmente, en el norte de África, en todos los países del Golfo, en la India, en Bangladesh y en Pakistán, esto se está convirtiendo en una completa realidad. Pero es algo que tenemos que tener en cuenta, porque eso sin duda afectará la seguridad alimentaria y también generará movimientos masivos de población.

-Y las inundaciones que también se extienden por el planeta, ¿son parte de un mismo fenómeno?

-Sí, también a nivel de la ciencia del clima, el fenómeno de las inundaciones se puede relacionar causalmente de manera general. Eso está claramente relacionado y también puede estar causalmente relacionado con el cambio climático.

Un incendio en Italia.  Foto de Reuters

Un incendio en Italia. Foto de Reuters

Ciertos efectos, ciertas inundaciones puntuales, como por ejemplo las que tuvieron lugar en Alemania, hay toda una serie de bases de datos que vinculan eso específicamente con el cambio climático. Lo que se hace es intentar reproducir ese evento extremo con o sin cambio climático. Y los modelos que tratan de reproducirlo, sin cambio climático, no logran reproducirlo. Eso es lo que se llama la “ciencia de la atribución”.

-Gran Bretaña ha tenido un verano realmente terrible, súper caluroso. Siendo el agua un bien escaso. ¿Cuál es la situación hoy? ¿Cómo se puede avanzar si no se ahorra con este recurso? ¿Cómo asegurarse de que los depósitos no se encojan, no se sequen?

-Gran Bretaña no está acostumbrada a tener problemas de agua. En otras palabras, los problemas que tienes son exactamente el problema opuesto: demasiada agua. Y lo que ha pasado es que obviamente, incluso en Cambridge, tuvimos el récord de temperatura: primero fue de 38 grados el año pasado y luego de 41 grados este año. Es algo completamente inesperado y sin precedentes.

Hubo una investigación, en mayo de este año, en la que habrán oído hablar del concepto de «fronteras planetarias». Es un concepto que trata de medir un poco el presupuesto en términos de recursos naturales y medio ambiente de todo el planeta. La humanidad obviamente lo está usando en exceso, usándolo mucho más rápido de lo que se puede recargar.

Y este estudio de mayo de 2022 decía que, precisamente, una parte de la “frontera planetaria de agua” ya se cruzó de alguna manera, es decir, que estamos más en zona de riesgo. Creo que lo que está pasando en Gran Bretaña es una manifestación de eso. Obviamente, en el debate político actual en Gran Bretaña, esto no es realmente parte de las prioridades.

Juego terminado

-¿Cree que hoy estamos ante un estado peligroso para la vida de las personas?

-Sí, es terrible. En realidad, lo que está pasando es terrible. Hay una investigación de colegas de Cambridge, que se publicó hace una semana, que habla de «The End Game». Eso es, en otras palabras, el final del juego.

El incendio en Leira, Portugal.  Foto de Reuters

El incendio en Leira, Portugal. Foto de Reuters

En materia climática, ¿qué significa esto? Que, curiosamente, cuando uno evalúa diferentes escenarios, el mejor, el peor, se presta mucha atención a los peores escenarios, porque obviamente uno quiere saber qué puede pasar en el peor de los casos.

Y, curiosamente, hay muy poca investigación sobre el peor de los casos, que en realidad sería una extinción masiva que afectaría a la humanidad. Es algo que en 1988, cuando se creó el IPCC, se hablaba de cambio climático. Este es el segundo peor escenario que puede tener el planeta después de una guerra nuclear. Y en este momento tenemos ambos como horizonte.

Es una situación trágica. Creo que esta década es una de las décadas más importantes en la historia de la humanidad como especie, no en la historia de la humanidad contada en miles de años, sino en cientos de miles de años.

-¿Cómo debemos vivir de ahora en adelante? ¿Y quiénes son hoy los principales responsables de este presente?

-En realidad, hay diferentes niveles de causalidad y responsabilidad. Yo creo que los principales culpables son los países que han permitido el uso continuado de combustibles fósiles. Hasta cierto punto, el uso continuado de combustibles fósiles, ahora revigorizado por la guerra en Ucrania, sigue siendo la principal causa de las emisiones de gases de efecto invernadero, particularmente dióxido de carbono y metano.

El tema es que los consumidores también han sido negligentes: de alguna manera se han perdido o no han querido ver lo que está pasando. Han seguido consumiendo y votando como si nada. Y eso es una constante en la historia de la humanidad. Yo creo que el ser humano no reacciona hasta que hay una crisis.

Es decir, es casi incapaz a nivel emocional de votar y consumir de manera racional y razonable. Solo reacciona cuando realmente hay una crisis. Ya estamos en la crisis.

Para mí la crisis es ineludible. Es una cuestión de gravedad y densidad de la crisis. Si realmente no hacemos nada, será catastrófico, realmente catastrófico. Si tomamos muchas medidas; y medidas profundas, será habitable. Va a ser un mundo mucho más difícil, pero va a ser llevadero. Pero realmente nos enfrentamos a un cambio catastrófico. La gente no se da cuenta.

PB