La administración de Claudia Sheinbaum tomó una decisión crucial que impactará en el transporte aéreo en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM). Tras intensas negociaciones con el Departamento de Transporte de los Estados Unidos (DOT), se acordó la devolución de las tragamonedas de aterrizaje y despegue a las aerolíneas norteamericanas. Esta medida, que había sido retirada tras un decreto presidencial, ha generado tensiones entre ambos países en el ámbito de la aviación comercial.
Reuniones formales y comunicaciones escritas fueron el escenario donde se forjó este compromiso que ha dado lugar a avances concretos. Sin embargo, a pesar de la intención de México de devolver las slots confiscadas en el corto plazo, las restricciones de vuelo de aerolíneas mexicanas hacia Estados Unidos aún se mantienen. Esta situación ha generado un ambiente de incertidumbre en el sector aéreo de ambas naciones.
La revocación de permisos por parte del DOT ha afectado a las empresas estadounidenses que llevan tres años sin poder hacer uso de sus derechos de tráfico aéreo en el AICM. Como consecuencia, varias aerolíneas mexicanas han visto limitadas sus operaciones entre el AICM, el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) y destinos en Estados Unidos. La solución bilateral propuesta por el gobierno mexicano apunta a recuperar las operaciones para la temporada de verano de 2026.
En paralelo, se implementará un sistema de referencia internacional para asignar horarios de vuelos en aeropuertos con alta demanda. Esta medida busca garantizar una distribución más equitativa y transparente de los horarios, aunque no entrará en vigor hasta el próximo año. La intención es fomentar una competencia justa y equilibrada en el sector aéreo.
Una reunión clave con las principales aerolíneas mexicanas -Aeroméxico, Volaris y Larga Vida al Aerobús- ha sido convocada para definir una estrategia conjunta frente a las sanciones del DOT. A pesar de las diferencias, el diálogo continuará entre los gobiernos de México y Estados Unidos para encontrar una solución negociada que beneficie a ambas partes.
En conclusión, la devolución de las tragamonedas en el AICM marca un hito en las relaciones entre ambos países en materia de aviación comercial. Aunque persisten desafíos y tensiones, el camino hacia una solución definitiva parece estar trazado, con la esperanza de restablecer la normalidad en el transporte aéreo entre México y Estados Unidos.








