El Gobierno intentaba capitalizar políticamente la desaceleración de la inflación minorista de abril cuando surgió un nuevo dato preocupante: la inflación mayorista aumentó un 5,2% en el mes. Este incremento fue impulsado principalmente por el impacto del petróleo y los combustibles debido a la escalada del conflicto en Oriente Medio.
La información difundida por el INDEC generó un intenso debate económico y político. El Índice de Precios Internos Mayoristas (IPIM) mostró una fuerte aceleración con respecto a marzo, lo que provocó reacciones diversas entre los economistas. Algunos cuestionaron la interpretación mecánica de que la inflación mayorista es un predictor directo de la inflación minorista, mientras que otros destacaron la influencia de otros factores, como los precios regulados de los servicios públicos.
El presidente Javier Milei salió a explicar la situación durante una entrevista, atribuyendo la mayor parte del aumento del índice al shock energético derivado de la guerra en Oriente Medio. Según Milei, si se excluyera este efecto, la inflación mayorista habría sido mucho menor. El Ministro de Economía, Luis Caputo, respaldó esta afirmación, señalando que el aumento estaba relacionado en un 85% con el incremento del precio del petróleo y productos conexos.
Los datos oficiales revelaron que las divisiones relacionadas con el petróleo, el gas, los productos refinados del petróleo y los productos químicos fueron los principales impulsores del aumento del índice general. La suba en el sector energético fue significativa, con incrementos en el petróleo crudo, los productos refinados del petróleo y otras categorías.
En lo que va del año, el IPIM acumula un incremento del 11,6%, con una variación interanual del 30,8%. Milei reafirmó la política de precios libres del Gobierno y su compromiso con la no intervención en los mismos. Además, destacó la señal hacia los mercados internacionales y los inversores, argumentando que Argentina está enviando un mensaje de estabilidad y confianza.
El presidente también hizo hincapié en la desaceleración inflacionaria que se espera en los próximos meses, vinculando esta tendencia con la política monetaria y cambiaria del Gobierno. Aseguró que se han eliminado dos de los «tres motores de emisión monetaria» y que la inflación comenzará a descender en mayo. Milei también se diferenció de la gestión anterior de Mauricio Macri, destacando las medidas fiscales tomadas por su administración desde el inicio.
En conclusión, el Gobierno mantiene su compromiso con el equilibrio fiscal, la política monetaria contractiva y la desregulación económica. Se espera que estas medidas impulsen la inversión, la acumulación de capital, la creación de empleo y salarios más altos, mientras que la inflación se mantendrá a la baja.








