¿Sabías que la ubicación de los huevos en tu frigorífico puede afectar su calidad?
Es importante tener en cuenta que la temperatura en el frigorífico se distribuye de forma diferente y esto influirá en la conservación de nuestros alimentos. En ese sentido, es bastante común que los huevos se coloquen en la puerta, ya que algunos incluso traen el utensilio ideal para colocarlos en esa parte; Sin embargo, los expertos sostienen que esto no sería lo más aconsejable. Esto se debe a que es un área en la que la temperatura varía mucho debido a las constantes aperturas de la puerta.
¿Cuál es el mejor lugar del frigorífico para guardar huevos?
Hay una zona específica del frigorífico lo cual es clave para conservar los óvulos por más tiempo. Como explica el chef Dean Harper, los cambios de temperatura que está en puerta acelerar la pérdida de calidad. La clara se vuelve más líquida, la yema pierde firmeza y el huevo ya no responde igual al cocinarse, algo que se agradece especialmente en preparaciones como el huevo frito o escalfado.
Los expertos coinciden en que El mejor lugar para los huevos es el centro del frigorífico. ya que es la zona donde la temperatura se mantiene más estable, sin cambios bruscos y el frío se distribuye de forma más uniforme. En estas condiciones, los huevos no sólo duran más, sino que también mantienen mejor su textura y comportamiento en la cocina.
¿Qué pasa con los óvulos cuando no se conservan bien?
Un huevo que se deteriora con el paso de los días, se nota con una clara más líquida y una yema menos firme. Esto se debe a la pérdida de dióxido de carbono y humedad. No quiere decir que esté en mal estado, pero sí que ha perdido calidad, y esto se nota al cocinarlo.
Consejos para conservar los huevos por más tiempo
- No los saques de su embalaje original: La caja de cartón protege los huevos de golpes, evita que absorban olores de otros alimentos, ayuda a controlar la pérdida de humedad y te permite conocer la fecha de vencimiento.
- No los guardes en la puerta del frigorífico: Evita los cambios bruscos de temperatura.
- No los laves antes de guardarlos: La cutícula protege los huevos de bacterias.
- Mantener una temperatura constante: Entre 1°C y 4°C.
- Guárdalos con la punta hacia abajo: Ayuda a mantener la yema centrada.
- No los congeles con cáscara: Pueden romperse.
- Mantenlos alejados de la carne y el pescado crudos: Reduce el riesgo de contaminación cruzada.
- Respeta la fecha de consumo: Consumir primero los más viejos.
- No hagas la “prueba del agua” con frecuencia: Puede alterar la protección del caparazón.
- Evita los cambios bruscos de temperatura: Mételos en el frigorífico lo antes posible.
Con estos consejos, podrás conservar tus huevos por más tiempo y disfrutar de su mejor calidad al cocinarlos. ¡Tu cocina te lo agradecerá!








