El renombrado periodista, escritor y analista político Jorge Asís ha lanzado una advertencia que pone en alerta al gobierno de Javier Milei. En su más reciente columna de opinión, Asís destaca un dato preocupante: mientras el Ministro de Economía Luis Caputo busca desesperadamente inversiones a través de la RIGI, el peronismo sigue ganando terreno en las encuestas.
Asís no se guarda nada al calificar a Caputo como «un ministro de la fe», ideal para dirigir la economía del «Gobierno de Consultores» liderado por Javier, El Tertuliano. A pesar de los esfuerzos y ventajas ofrecidas a través del Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones, el capital sigue sin llegar.
El columnista destaca que, a pesar de los esfuerzos del gobierno por convencer a los inversores, estos siguen sin materializarse. Incluso con las «gangas» de la RIGI, los inversionistas parecen reticentes a arriesgar su capital en un entorno de incertidumbre económica.
Asís también hace referencia a las recientes declaraciones de Caputo asegurando que Axel Kicillof nunca será presidente de Argentina como una forma de tranquilizar a los empresarios. Sin embargo, la reciente conmoción por la muerte del «indio solari» ha dejado en claro que el peronismo aún tiene un fuerte impacto en la sociedad.
El analista político advierte que, a pesar de las afirmaciones del gobierno, el peronismo liderado por figuras como Axel Kicillof y Cristina Kirchner sigue creciendo en las encuestas. La falta de confianza en la economía y la creciente popularidad de líderes peronistas plantean un desafío para el gobierno de Milei.
Además, Asís analiza las tensiones internas dentro del gobierno, destacando las diferencias entre el ala «celestial» y los sectores «territoriales» del peronismo. También señala polémicas como la confrontación entre Patricia Bullrich y Manuel Adorni, así como el papel de figuras como Sergio Uñac en la creciente «alternativa peronista».
En resumen, Jorge Asís advierte que el peronismo sigue siendo una fuerza política relevante en Argentina, a pesar de los esfuerzos del gobierno por desacreditarlo. La falta de inversiones, las tensiones internas y el crecimiento del peronismo plantean un escenario desafiante para el gobierno de Milei en los próximos años.








