Decir adiós a alguien que amas, alguien que, además, ya no era la persona que conocías y que había dejado de reconocerte, es una doble pérdida. Un tránsito doloroso y complejo que implica momentos de ira, tristeza, cansancio, pero también de profundo amor. Esta es la premisa de «Sunset blanco»trabajo escrito y actuado por María José Delgado y dirigida por Naolli Eguiartequien hoy tiene su Última fecha a las 8:00 pm en el foro alternativo del Centro Cultural Helénico.
En una entrevista, Eguiarte Compartió que la historia está inspirada en la experiencia personal de Delgado, que vivió de cerca, junto con su madre, el proceso de deterioro de su abuela debido a la demencia «desde los primeros síntomas de pérdida de memoria hasta su muerte».
«El resultado de este proceso fue unipersonal que teje la relación entre Macaria y su abuela Estela, que muestra cómo la enfermedad transforma los vínculos afectivos y prueba la fuerza emocional de aquellos a quienes se preocupan. Debido a que tener demencia, hay un punto en el que la persona todavía está allí, pero no es el que recordó o con el que usted vivió», explicó el director.
La puesta en escena, dijo, también parte de las preguntas esenciales: ¿cómo viviremos cuando llegamos a los ancianos? ¿Qué sucede cuando el olvido elimina no solo nuestros recuerdos, sino también a quienes amamos?
«Desde el principio, el trabajo conectado a mí muy profundamente. Me hizo pensar en mi abuela todo el tiempo, aunque no sufrió demencia. Los objetos en el escenario: la figura cerámica, la alfombra de tela, el rosario, me recordó mucho de ella. Y eso es lo que estamos buscando: tocar algo muy íntimo en cada espectador», compartió Eguiarte.
También explicó que el trabajo también busca hacer visible el uso emocional del cuidador.
«No es una historia idealizada de la enfermedad», dijo el director, quien indicó que hay momentos muy fuertes en los que se ve que Macaria ya no puede. Y sin embargo, él continúa. Porque es amor, pero también está cansado, ira, frustración.
«Hay personas que se han acercado a nosotros para decirnos: ‘Podría llorar de nuevo lo que había dolido y almacenado. Podría decir adiós de nuevo’, eso, para mí, es lo más valioso», concluyó.
Blanco Atararder también es el resultado de un trabajo de investigación profundo donde María José Delgado, quien fusionó su experiencia personal con testimonios recopilados durante su voluntario en un asilo, ofreciendo una puesta en escena sobre las complejidades emocionales y sociales que rodean esta condición.
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