Argentina se encuentra nuevamente en el centro de la discusión sobre su sistema tributario, luego de la publicación de nuevos informes por parte de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y el Instituto de Desarrollo Social Argentino (IDESA). Ambos documentos coinciden en que el actual sistema impositivo del país es complejo, ineficiente y desmotiva la inversión, en un momento crucial para la economía en su búsqueda por consolidar su recuperación.
Según la OCDE, Argentina está llevando a cabo un proceso de reformas «ambicioso» que ya ha dado resultados positivos en la reducción de la inflación y la estabilización fiscal. Sin embargo, advierte que aún queda un desafío fundamental por delante: avanzar en una reforma tributaria estructural que incluya la eliminación de los impuestos más distorsionantes y la simplificación del actual esquema impositivo.
En la misma línea, IDESA sostiene que el problema no radica únicamente en la cantidad de impuestos, sino en la calidad de los impuestos que predominan en la recaudación. Ambos informes concuerdan en la necesidad de eliminar gradualmente aquellos impuestos que generan distorsiones en la economía.
Uno de los puntos de mayor consenso entre los informes es la urgencia de avanzar en la eliminación de impuestos como los comprobantes, los derechos de exportación y el Impuesto sobre la renta bruta, los cuales representan aproximadamente un tercio de la carga tributaria total. IDESA destaca la importancia de eliminar estos impuestos para preservar la competitividad de la producción nacional.
La OCDE coincide en la necesidad de una reforma fiscal integral que se enfoque en la eliminación de los impuestos más distorsionantes, la simplificación de la complejidad tributaria y la ampliación de las bases imponibles. Además, sugiere mejorar el cumplimiento tributario mediante una administración más eficiente.
A pesar de la gran cantidad de impuestos vigentes en Argentina, la mayor parte de la recaudación se concentra en solo cinco impuestos, lo que evidencia la alta concentración del sistema tributario. Por ello, cualquier reforma relevante deberá centrarse en estos impuestos clave y no en los más de 150 impuestos con menor peso recaudatorio.
Tanto la OCDE como IDESA proponen un rediseño integral del sistema impositivo que permita sostener los ingresos sin afectar la competitividad. La OCDE recomienda ampliar las bases impositivas de impuestos eficientes, como el IVA y el impuesto sobre la renta personal, para compensar la eliminación de impuestos distorsionantes.
Por su parte, IDESA propone destinar toda la recaudación del IVA a las provincias, asignar íntegramente el Impuesto a la Renta al Gobierno nacional, eliminar el impuesto al cheque y los derechos de exportación, absorber los Ingresos Brutos y parte de los impuestos municipales dentro de un IVA ampliado, y redefinir las responsabilidades de gasto entre los diferentes niveles de gobierno.
Implementar una reforma de esta magnitud requerirá un acuerdo político entre la Nación y las provincias, así como la reasignación de funciones y recursos entre los distintos niveles de gobierno. IDESA propone la firma de un Acuerdo de Coordinación Fiscal que redefina los poderes tributarios y las responsabilidades de gasto de cada jurisdicción, con la posibilidad de crear un Fondo de Convergencia para compensar temporalmente la pérdida de recursos en algunas jurisdicciones.
En resumen, los informes de la OCDE e IDESA ponen de manifiesto la necesidad de una reforma tributaria integral en Argentina, que elimine los impuestos más distorsionantes, simplifique el sistema impositivo y promueva la competitividad de la economía nacional. Este desafío requerirá no solo cambios impositivos, sino también acuerdos políticos y una reorganización del federalismo fiscal para lograr un sistema tributario más eficiente y equitativo.







