El incendio en Ribeiro complica aún más su situación financiera
La cadena de electrodomésticos Ribeiro se encuentra en medio de un proceso de concurso preventivo que ha sumado una nueva complicación: un incendio que obligará a reformular su propuesta de pago a los acreedores. La Justicia ha abierto una nueva instancia de negociación luego de que la Cámara Comercial considerara que los cambios introducidos por la empresa equivalían a una «nueva propuesta».
La venta del centro de distribución en Carlos Spegazzini
La propuesta de Ribeiro para abandonar el concurso se basaba en la venta de su centro de distribución en Carlos Spegazzini, ubicado en el Partido de Ezeiza. Este inmueble, que contaba con 58.000 metros cuadrados de terreno y más de 16.000 metros cuadrados cubiertos, era el principal activo destinado al pago de los acreedores. La planta contaba con todas las comodidades necesarias para el almacenamiento y distribución de productos.
En el marco del concurso, Ribeiro recibió una oferta formal de compra por 9,5 millones de dólares por parte de Pablo Perelmutter. Sin embargo, el incendio que destruyó el centro de distribución obligó a la empresa a reformular su propuesta.
La reformulación de la propuesta luego del incendio
Tras el incendio, Ribeiro informó que en lugar de la propiedad, los acreedores recibirían la compensación del seguro y los fondos obtenidos de la eventual venta del terreno donde se ubicaba la planta. Tres compañías de seguros están involucradas en este proceso: La Mercantil Andina, Berkeley Internacional Seguros y La Meridional.
La empresa argumentó que, debido al principio de subrogación real, el dinero del seguro debía reemplazar la propiedad dentro del esquema de pago. Además, sostuvo que esta nueva propuesta mejoraba las expectativas de recuperación en comparación con el escenario anterior al incendio.
Un nuevo periodo de exclusividad para renegociar el acuerdo
La Cámara Comercial revocó su decisión de no aprobar el acuerdo preventivo, pero consideró que la reformulación presentada por Ribeiro constituía una nueva propuesta que debía ser discutida nuevamente por los acreedores. Por lo tanto, el juez del concurso abrió un nuevo periodo de exclusividad para que la empresa pueda obtener las mayorías necesarias entre los acreedores.
El concurso preventivo de Ribeiro, que comenzó en 2021, aún no ha sido aprobado definitivamente y ahora se encuentra en una etapa de negociación marcada por la destrucción de su principal activo. La empresa deberá trabajar arduamente para lograr un acuerdo que le permita salir adelante en esta difícil situación financiera.








