¿Sabías que en tu propio hogar podrías estar guardando una verdadera fortuna sin siquiera saberlo? En Colombia, muchos hogares tienen equipos viejos en bodegas o patios, sin sospechar que en su interior esconden pequeñas cantidades de oro puro. Este valioso metal, de 22 quilates en algunos casos, se encuentra en un electrodoméstico muy común: el microondas. Así es, ese aparato que usamos a diario en la cocina puede contener oro de alto valor económico en sus circuitos de paneles de control y conectores internos.
La presencia de oro en los electrodomésticos se debe a las propiedades únicas de este metal, que lo hacen indispensable en la industria electrónica moderna. Su alta conductividad eléctrica, resistencia a la oxidación, durabilidad y estabilidad química lo convierten en el material ideal para la fabricación de componentes electrónicos de alta precisión. Es por eso que, a pesar de las pequeñas cantidades presentes en cada dispositivo, el valor del oro extraído de los electrodomésticos desechados se ha convertido en una industria millonaria a nivel mundial.
Además del microondas, otros electrodomésticos y dispositivos electrónicos también contienen oro en diversas partes. Desde televisores y monitores hasta celulares y computadoras, pasando por refrigeradores, aires acondicionados y cámaras fotográficas, el oro de 22 quilates se encuentra presente en una amplia variedad de dispositivos que usamos en nuestro día a día.
Pero, ¿cómo se puede extraer el oro de estos electrodomésticos de manera fácil y segura? Investigadores de ETH Zurich han desarrollado un método innovador que utiliza fibrillas de amiloide para capturar metales preciosos presentes en los circuitos eléctricos. Gracias a esta técnica, se ha logrado obtener una pepita de oro de 22 quilates a partir de placas base de computadoras antiguas, demostrando el potencial económico que se esconde en los residuos electrónicos.
En términos de valor, un solo gramo de oro de 22 quilates puede alcanzar los 512.000 pesos colombianos, lo que significa que incluso los fragmentos recuperados de dispositivos dañados pueden representar una ganancia considerable. Por lo tanto, antes de desechar un electrodoméstico viejo, vale la pena considerar la posibilidad de extraer y vender el oro que pueda contener en su interior. ¡Podrías estar sentado sobre una verdadera mina de oro sin saberlo!








