García Hermanos Agroindustrial de Tregar se prepara para adquirir activos de ARSA en proceso de quiebra
En un movimiento estratégico, la empresa García Hermanos Agroindustrial, propietaria de Tregar, ha mostrado interés en adquirir activos de Sociedad Anónima de Alimentos Refrigerados (ARSA), empresa responsable de las reconocidas marcas Yogs y Shimy, que actualmente se encuentra en proceso de quiebra.
Explorando nuevas oportunidades
La lechería ha solicitado autorización judicial para inspeccionar una línea de producción de ARSA ubicada en la planta de Arenaza, en la provincia de Buenos Aires, con el objetivo de evaluar su estado y determinar si avanzará con una propuesta de compra. Este movimiento llega en un momento de expansión para la empresa santafesina, que recientemente anunció un plan de inversiones por US$ 15 millones para aumentar su capacidad productiva y procesamiento diario de leche.
Planes de crecimiento y expansión
El plan de inversiones de García Hermanos Agroindustrial incluye la ampliación de líneas de producción de yogurt y leche, la incorporación de tecnología para la elaboración de quesos y cremas, mejoras en los procesos industriales y un aumento de capacidad en categorías donde ya opera. Además, la empresa tiene como objetivo reforzar su presencia en el mercado internacional y desarrollar nuevos mercados.
Disputas en medio del proceso de venta
La posible adquisición de activos de ARSA por parte de Tregar se da en medio de una disputa legal, ya que la cooperativa de trabajo El Nuevo San Andrés, formada por trabajadores de ARSA, busca hacerse cargo de la operación de la planta y ha solicitado a la Corte detener cualquier venta de las marcas de la empresa. La cooperativa ha expresado preocupación por la continuidad productiva de la quesería y ha pedido el uso gratuito y provisional de las marcas de ARSA para mantener la actividad en la planta.
El declive de ARSA y su impacto en la industria láctea
ARSA atravesaba una situación financiera inestable desde diciembre de 2023, lo que llevó a la apertura de su concurso preventivo y, finalmente, a su declaración en quiebra en noviembre del año pasado. La empresa, considerada como "la última joya" del grupo Vicentin, atribuyó su crisis financiera a diversos factores, incluyendo la caída del consumo, la inflación y las políticas de control de precios impuestas por el Gobierno anterior.
En conclusión, la posible adquisición de activos de ARSA por parte de García Hermanos Agroindustrial representa una oportunidad de crecimiento y expansión para la empresa, a la vez que plantea desafíos legales y éticos en medio de la disputa por la continuidad productiva de la histórica quesería.





