El expediente judicial que sigue la pista de las irregularidades en la investigación inicial de la muerte de Alberto Nisman ha dado un giro inesperado. En un nuevo capítulo del caso, el juez federal Julián Ercolini ha procesado a la exfiscal Viviana Fein por el crimen de ocultamiento agravado. Esta decisión se basa en que, según el magistrado, las acciones de Fein permitieron la alteración de la escena del crimen y obstaculizaron el avance de la investigación.
La resolución, que se extiende por más de cien páginas, detalla cómo Fein no preservó adecuadamente la escena del incidente ni recogió todos los elementos probatorios necesarios, lo que afectó directamente el curso de la investigación. El procesamiento se fundamenta en la gravedad del delito anterior, calificado como homicidio, y en la condición de funcionario público de Fein.
El fallo de Ercolini se basa en una serie de irregularidades que, según el expediente, estaban estrechamente relacionadas y tuvieron un impacto directo en la preservación de la evidencia. Entre estas irregularidades, se destacan la mala preservación de la escena, el retraso en llegar al lugar, la falta de control sobre las personas presentes, la circunscripción incorrecta del lugar del evento, omisiones en la identificación de posibles accesos, entrada sin protocolos y sin vestimenta adecuada, manipulación inadecuada de la evidencia y mala recopilación de pruebas.
Estas conductas, según el juez, generaron un efecto acumulativo que provocó la pérdida y alteración de la evidencia, obstaculizando así el avance de la investigación. La muerte de Nisman, encontrada en su apartamento de Puerto Madero en enero de 2015, ha sido uno de los casos más polémicos de la historia argentina, con debates que trascienden lo judicial.
La decisión de procesar a Fein no implica una condena, pero marca un punto de inflexión en la causa al cuestionar el origen de la investigación. En un contexto geopolítico sensible, con Irán nuevamente en el centro de la agenda internacional, la figura de Nisman y su denuncia cobran relevancia, reactivando discusiones tanto judiciales como políticas.
A nivel local, la decisión también se enmarca en una etapa de definiciones del gobierno de Javier Milei en materia de seguridad y política internacional. El caso Nisman sigue generando repercusiones y poniendo a prueba la justicia y la diplomacia argentina.








