La obsesión global por la productividad y el bienestar físico ha encontrado un nuevo y peligroso límite en las redes sociales. Bajo el hashtag #dormirmaxxing, una tendencia que ya acumula millones de visitas en TikTok, promueve la optimización extrema del sueño a través de métodos pseudocientíficos.
Lo que empezó como una guía de consejos para combatir el insomnio se ha convertido en una práctica riesgosa que, según médicos y especialistas en medicina del sueño, puede tener consecuencias fatales.
¿Qué es el Sleepmaxxing y por qué puede ser mortal?
El fenómeno de dormirmaxxing (un juego de palabras entre dormir y máximo) propone abordar el descanso no como una necesidad biológica, sino como una competición de rendimiento. Quienes lo practican comparten rutinas milimétricas para lograr el “sueño perfecto”, pero la inclusión de sustancias no controladas y técnicas de aislamiento físico hizo saltar las alarmas en la comunidad médica internacional.
A diferencia de la higiene del sueño tradicional, que recomienda evitar pantallas o mantener horarios regulares, el dormirmaxxing recurre a un agresivo “biohacking”. Los vídeos más virales de la plataforma muestran a los usuarios consumiendo “cócteles de ensueño”, mezclas caseras que combinan altas dosis de melatonina, magnesio, apigenina y suplementos experimentales sin ningún tipo de supervisión médica.
Los neurólogos advierten que la ingesta excesiva y combinada de estos compuestos puede generar graves alteraciones en el sistema nervioso central, dependencia e incluso intoxicaciones agudas. El peligro aumenta exponencialmente cuando estos suplementos se mezclan con alcohol o ansiolíticos recetados para el insomnio crónico, una combinación que puede provocar paradas cardiorrespiratorias nocturnas.
El “tapado bucal” y el peligro de asfixia
Otro de los pilares más alarmantes de esta tendencia es el uso de cinta adhesiva para sellar la boca por la noche (vendar la boca), bajo la premisa de que forzar la respiración nasal mejora oxigenación y estética facial.
Especialistas de la Asociación Argentina de Medicina del Sueño han sido categóricos: esta práctica es sumamente peligrosa. Si una persona sufre de apnea del sueño, congestión nasal o reflujo gastroesofágico no diagnosticados, el bloqueo artificial del conducto bucal puede causar asfixia grave, hipoxia (falta de oxígeno al cerebro) o aspiración de contenido gástrico. Condiciones potencialmente letales si ocurren mientras el individuo duerme profundamente debido al efecto de los suplementos.
La paradoja de la obsesión por dormir
Los psicólogos señalan que dormirmaxxing está consiguiendo el efecto contrario en los jóvenes: una fijación patológica con los datos de pulseras y anillos inteligentes que miden las fases del sueño.
Este trastorno, ya denominado en el ámbito clínico como ortosomnia, genera tal nivel de ansiedad por alcanzar la “puntuación perfecta de descanso” que acaba por destruir la arquitectura natural del sueño y exacerbar el insomnio que originalmente se intentaba combatir.
En resumen, el dormirmaxxing puede parecer una tendencia inofensiva en las redes sociales, pero sus implicaciones pueden ser mortales. Es fundamental que seamos conscientes de los riesgos involucrados en la búsqueda obsesiva de un sueño perfecto y que consultemos a profesionales de la salud antes de adoptar prácticas extremas relacionadas con el descanso. Priorizar la salud y el bienestar es fundamental, incluso en un mundo obsesionado con la productividad.







