El proyecto más esperado de la red del Metro de Buenos Aires está a punto de convertirse en una realidad. La Línea F, que conectará Barracas con Palermo, ha dado un paso crucial hacia su concreción con la autorización del Gobierno de la Ciudad para endeudarse por más de 1.300 millones de dólares. Esta financiación es clave para poner en marcha una de las obras de infraestructura más ambiciosas previstas para los próximos años.
La iniciativa, que será tratada en la Legislatura este jueves, despejaría uno de los principales obstáculos para avanzar con la construcción de la nueva línea. La Línea F permitirá integrar toda la red del Metro con los ferrocarriles Roca y San Martín, mejorando significativamente la movilidad en la Ciudad.
Por otro lado, el Ministerio de Infraestructuras y Movilidad anunció una nueva modificación en el cronograma de licitación. La apertura de ofertas para la obra se ha pospuesto nuevamente, esta vez para el próximo 10 de septiembre. Esta decisión busca asegurar transparencia, igualdad de condiciones y obtener las mejores propuestas en el proceso de licitación.
La Legislatura porteña define el financiamiento de la obra, con un proyecto que permitirá al Gobierno acceder a financiamiento nacional e internacional por hasta 1.350 millones de dólares, una suma equivalente al presupuesto previsto para la licitación. La aprobación legislativa es necesaria para asumir esta deuda, por lo que el oficialismo buscará obtener los votos necesarios durante la próxima sesión.
Estos recursos se destinarán a financiar la construcción del primer tramo de la Línea F, que se extenderá desde Barracas hasta la zona de Santa Fe y Callao. Se espera que las obras comiencen durante los primeros meses de 2027, una vez concluido el proceso de licitación y asegurado el financiamiento necesario.
La nueva línea F será una de las ampliaciones más importantes de la red del Metro de Buenos Aires en los últimos 25 años. Con aproximadamente 9,8 kilómetros de extensión y 12 estaciones, beneficiará a más de 450.000 pasajeros diarios, mejorando la movilidad en dirección norte-sur y descomprimiendo la Línea C.
En resumen, la Línea F será un legado importante para Buenos Aires en términos de obras públicas y movilidad. Conectando diversos barrios de la Ciudad y facilitando la intermodalidad, esta nueva línea promete una Ciudad más segura y mejor conectada para todos sus habitantes.








