buzos militares descendieron pero encontraron obstáculos

El rescate de los diez mineros que están atrapados desde el 3 de agosto en una mina en el estado de Coahuila, al norte de México, comienza a complicarse. Este miércoles, buzos militares y rescatistas ingresaron al sitio para evaluar sus condiciones y así diagramar la extracción de los trabajadores, pero encontraron obstáculos que les impedían avanzar hacia las galerías.

Así lo dio a conocer el gobernador de Coahuila, Miguel Riquelme, quien indicó en Twitter que ante esta situación se decidió continuar con los trabajos de bombeo de agua para luego ingresar nuevamente al pozo y continuar con la búsqueda y rescate. llevado a cabo por unos 672 agentes de las fuerzas militares y otras fuerzas de seguridad.

Dos buzos de las fuerzas armadas, tres rescatistas civiles y tres militares integrantes del Equipo de Respuesta Inmediata ante Emergencias o Desastres hizo cuatro descensos al pozo número 4. De allí retiraron 13 postes de madera y 15 metros de manguera flexible, informó la Dirección General de Comunicación Social del Ministerio de la Defensa Nacional.

Sobre el estado en que se encontrarían los diez mineros atrapados, las autoridades no han ofrecido información, pero especialistas reconocieron que es muy difícil que salgan con vida. Dicen que todo dependerá de si lograron encontrar un espacio para resguardarse del agua.

Durante varios días rescatistas y buzos intentaron ingresar a los pozos, pero la profundidad de la inundación, y la acumulación de elementos sólidos y madera en la mina, obligó a las autoridades a posponer el ingreso a la zona por razones de seguridad.

Este lunes, por ejemplo, el gobierno introdujo un dron acuático a través del cual se observaron los obstáculos que impiden a los rescatistas descender por el socavón. El dispositivo utilizado puede alcanzar profundidades de hasta 150 metros y se utiliza en operaciones de rescate, exploraciones científicas e inspecciones en la industria acuícola.

El momento del colapso de la mina

Los mineros quedaron atrapados allí el 3 de agosto después de que un área contigua a una antigua mina que estaba llena de agua colapsara, provocando fuertes inundaciones. La evaluación y remoción de obstáculos comenzó luego de que las autoridades lograran reducir los niveles de agua.

En la mina de carbón, ubicada en el municipio de Sabinas, Trabajaban 15 personas, pero solo cinco lograron salir tras la entrada del agua. Los mineros, todos de escasos recursos, trabajaban en el lugar sin medidas de seguridad ni vigilancia por parte de las autoridades.

Desde el día del accidente, las autoridades comenzaron a extraer agua de los pozos, con la ayuda de una veintena de bombas extractoras. Sin embargo, el proceso se retrasó porque el nivel bajó muy lentamente, porque como el agua salía por un lado, entraba por el otro.

Ante esta situación, el equipo a cargo de la emergencia decidió perforar dos veces en la zona para evitar que ingrese más agua. La mina donde ocurrió el accidente tiene unos 60 metros de profundidad y está parcialmente llena de agua turbia.

Tanto la Fiscalía General de la República como la Fiscalía General de Justicia de Coahuila iniciaron investigaciones y tomaron declaración a una persona que dijo ser la dueña de la mina, pero hasta el momento no se han dado a conocer los avances del proceso.

El caso ha reactivado las críticas a las precarias condiciones en las que trabajan muchos mineros en México, sin cumplir con las medidas de seguridad como sistemas de ventilación, salidas de emergencia y equipos de seguridad, y sin la supervisión de la Secretaría del Trabajo.

los La minería que se desarrolla en Agujita es predominantemente artesanal. Los trabajadores suelen descender por estrechas cavidades que carecen de refuerzos en sus paredes, a diferencia de las operaciones industriales.

En junio de 2021, siete trabajadores fallecieron tras el derrumbe de otra mina de carbón en Múzquiz, aunque el incidente minero más grave en esta región ocurrió el 19 de febrero de 2006, cuando una explosión de gas en la mina Pasta de Conchos, controlada por el conglomerado Grupo México , provocó la muerte de 65 trabajadores. Solo se recuperaron dos cuerpos.

Con información de agencias.

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