El gobierno implementa revolucionario mecanismo para cancelar deudas con contratistas de obras públicas
En un intento por aliviar la carga financiera del Estado y acelerar la regularización de las deudas acumuladas con contratistas de obras públicas, el gobierno ha lanzado un novedoso mecanismo que promete cambiar el panorama de las relaciones contractuales en el sector de la construcción. La Resolución 1/2026 de la Secretaría de Coordinación de Infraestructura establece el Régimen Simplificado de Extinción de Obligaciones de los Contratos de Obras Públicas, una iniciativa que busca brindar una solución innovadora a un problema que ha aquejado al sector durante años.
¿En qué consiste este régimen y quiénes pueden beneficiarse de él? Las empresas constructoras que mantienen deudas con el Estado por obras ejecutadas entre 2022 y 2025 o por contratos terminados desde 2024 tendrán la oportunidad de cancelar parte de sus obligaciones mediante bonos del Tesoro. Sin embargo, para poder acceder a este beneficio, las empresas deberán tomar una decisión trascendental: adherirse al régimen implica desistir de juicios, reclamaciones administrativas y reclamaciones futuras relacionadas con los contratos en cuestión en un plazo de diez días hábiles.
El alcance del régimen es amplio, ya que está dirigido a contratistas de obras públicas realizadas al amparo de la Ley 13.064 y obras financiadas por organismos multilaterales en el ámbito de los Ministerios de Obras Públicas y Transportes, así como a empresas con contratos con organismos descentralizados dependientes de estas secretarías. Los créditos que pueden ser incorporados van desde certificados de trabajo pendientes de pago hasta obligaciones derivadas de contratos terminados desde 2024.
El aspecto más sensible de la resolución es la renuncia que las empresas deben hacer si deciden aceptar los bonos del Estado. Al firmar el acuerdo de adhesión, las empresas renuncian a cualquier reclamación administrativa o legal relacionada con el contrato, así como a la posibilidad de considerar una alteración de la ecuación económico-financiera derivada del pago con títulos públicos. Esta renuncia implica la extinción definitiva de los créditos incluidos en el régimen.
El procedimiento para afiliarse al régimen es estricto y requiere cumplir con plazos muy reducidos. Desde el envío de la solicitud de membresía hasta la presentación de la liquidación completa de las deudas y la firma del acuerdo, las empresas deben actuar con celeridad para asegurar su participación en el régimen. Además, las solicitudes serán analizadas por estricto orden de presentación, por lo que la rapidez del proceso será determinante.
En resumen, el nuevo régimen de cancelación de deudas con contratistas de obras públicas representa un desafío financiero y legal para las empresas del sector. La decisión de aceptar los bonos del Estado implica evaluar cuidadosamente las opciones disponibles y considerar los posibles beneficios a corto y largo plazo. Con esta iniciativa, el gobierno busca no solo aliviar su carga financiera, sino también brindar una solución innovadora y efectiva a un problema persistente en el sector de la construcción.








