El empleo privado en Argentina ha estado estancado desde hace al menos 12 años, mientras que los salarios han mantenido una tendencia a la baja desde al menos 2017. Esta preocupante situación ha generado un impacto significativo en la economía del país, con consecuencias directas en la calidad de vida de los trabajadores.
Salarios en caída
En los últimos dos años, los salarios privados registrados han sufrido una caída del 3,3%, según datos recopilados por el Indec y estimados por CP Consultora. Por su parte, los salarios del sector público se encuentran un 18,3% por debajo de los niveles registrados en noviembre de 2023, consolidándose como los grandes perdedores en términos de ingresos.
A pesar de que el poder adquisitivo promedio del trabajo registrado en el Sistema Integrado Previsional Argentino ha aumentado en 3 puntos desde noviembre de 2023, el acuerdo salarial ha caído en 7 puntos en términos reales. Esta disparidad se refleja en la difícil situación que enfrentan los trabajadores para llegar a fin de mes.
Por otro lado, el salario mínimo, vital y móvil ha acumulado una caída del 38% en su poder adquisitivo en comparación con noviembre de 2023. Esta situación se agrava aún más cuando se considera el aumento de los gastos fijos, que han pasado del 31% al 40% desde noviembre de 2023, disminuyendo el salario disponible y afectando la calidad de vida de los trabajadores.
Empleo en crisis
El mercado laboral argentino también enfrenta grandes desafíos, con un aumento del desempleo al 7,5% a partir del cuarto trimestre de 2025. Este incremento se ha visto reflejado principalmente en los jóvenes menores de 29 años, mientras que el empleo ha aumentado en los mayores de 65 años.
La situación se ve agravada por la presión sobre el mercado laboral de aquellos que buscan un segundo empleo, con casi el 20% de la población económicamente activa trabajando menos de lo que desearía. Además, el sector privado ha perdido 241.400 puestos de trabajo en el último año, según estimaciones de PC Consultora.
Reforma laboral como solución
Ante este panorama desolador, el Gobierno apuesta por la implementación de una reforma laboral que permita aumentar la inscripción en el empleo y reducir los costes para los empresarios. Entre los cambios más significativos se encuentra la ampliación del período de prueba a seis meses, la implementación del banco de horas y la creación del Fondo de Asistencia Laboral.
Si bien la reforma laboral busca mejorar la situación del mercado laboral argentino, es fundamental que se realice de manera equitativa y justa para todos los trabajadores. Solo a través de medidas que promuevan la creación de empleo de calidad y el aumento de los salarios podremos superar la crisis actual y garantizar un futuro próspero para todos los trabajadores argentinos.








