La nueva reforma laboral trae consigo un importante beneficio para aquellos empleadores que decidan formalizar sus relaciones laborales. Se trata del Régimen de Incentivos a la Formalización Laboral (RIFL), el cual otorga una reducción significativa de las contribuciones patronales a quienes contratan nuevos empleados, con el objetivo de promover el empleo registrado a nivel nacional.
Esta novedad, reglamentada a principios de mayo mediante el Decreto 315/2026 firmado por Javier Milei, ha generado gran expectativa en el sector privado. La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) detalló a través de la Resolución General 5844/2026 el paso a paso para registrar nuevas relaciones laborales bajo este sistema y acceder a cargos reducidos del empleador.
El beneficio se aplica a nuevas relaciones laborales iniciadas entre el 1 de mayo de 2026 y el 30 de abril de 2027, siempre y cuando los trabajadores cumplan con perfiles específicos de vulnerabilidad laboral o baja actividad previa. Entre los requisitos para ser elegibles se encuentran no haber tenido una relación laboral registrada antes del 10 de diciembre de 2025, haber estado desempleado en los seis meses previos al alta, estar inscrito en el Monotributo sin relación de dependencia privada matriculada, o haber trabajado en el sector público en el último empleo.
La reducción de las cargas patronales durante los primeros 48 meses desde la terminación de cada relación laboral es sustancial, alcanzando un total del 5% distribuido entre los subsistemas de seguridad social. Esto significa un alivio para los empleadores, ya que las contribuciones patronales pueden representar entre el 15% y el 30% del salario bruto del empleado, dependiendo del sector y la escala del empleador.
Para acceder a los beneficios del RIFL, los empleadores deben seguir un procedimiento de registro específico y obligatorio, que incluye dar de alta a nuevos trabajadores a través del servicio de “Simplificación del Registro” con el código de modalidad de contratación 710. Además, la liquidación mensual de cargas sociales se realiza a través del sistema “Declaración en línea” utilizando el Modelo 931.
La tecnología juega un papel clave en la operacionalización del incentivo, con la versión 47 de la solicitud liberada por ARCA que facilita la aplicación automática de las tarifas reducidas una vez informado al trabajador bajo el código 710. Es importante destacar que el incumplimiento de estos procedimientos puede resultar en la disminución de ganancias y obligar al empleador a rectificar sus presentaciones y pagar las diferencias con intereses y multas.
En resumen, el Régimen de Incentivos a la Formalización Laboral representa una oportunidad valiosa para los empleadores que desean formalizar sus relaciones laborales y contribuir al empleo registrado en el país. Con un beneficio sustancial en las contribuciones patronales y un proceso claro y detallado para acceder al mismo, esta reforma laboral promete impulsar el sector privado y generar oportunidades laborales para aquellos que más lo necesitan.








