El Centro de Capitanes de Ultramar y Oficiales de la Marina Mercante, liderado por Jorge Tiravassi, no solo defiende los intereses de sus miembros, sino que también juega un papel fundamental en la consolidación de políticas estratégicas para el desarrollo del cabotaje nacional en Argentina. El reciente informe técnico-político presentado ante la Cámara de Diputados de la Nación, titulado “Defensa del Cabotaje Nacional y la Soberanía Logística en la República Argentina”, ha generado un impacto significativo en el debate público y en las decisiones gubernamentales.
La protección del cabotaje marítimo y fluvial en Argentina no responde a un proteccionismo arbitrario, sino que se fundamenta en el artículo 75, apartado 18 de la Constitución Nacional, conocido como Cláusula de Prosperidad. Este marco jurídico moderno ha permitido establecer una política estratégica de Estado que promueve el desarrollo de la navegación marítima y fluvial, garantizando la conectividad territorial soberana, el control fiscal de la carga y la seguridad nacional.
El informe del Centro de Capitanes destaca la importancia de garantizar que el flujo interno de bienes y suministros críticos sea gestionado por buques de bandera nacional, lo que asegura la formación continua de una marina mercante profesional y civil, esencial en situaciones de emergencia. Además, se destaca que la reserva de cabotaje es la norma internacional dominante, con 91 de los 136 países con costa marítima restringiendo estrictamente su cabotaje.
Uno de los puntos clave del informe es la comparación entre los costos de una tripulación bajo bandera nacional y las llamadas “banderas de conveniencia”. Se evidencia que la desregulación del cabotaje nacional conllevaría a la destrucción de miles de empleos calificados y a una asimetría fiscal extrema, violando los derechos laborales fundamentales de los tripulantes argentinos.
En este contexto, se propone la creación de un “Segundo Registro de Buques” que formalizaría el debate legislativo siguiendo modelos internacionales exitosos. Este mecanismo permitiría otorgar exenciones fiscales específicas a los buques dedicados al cabotaje nacional e internacional, mejorando la competitividad de los armadores locales y estableciendo obligaciones recíprocas con el país concedente.
En resumen, el Centro de Capitanes de Ultramar y Oficiales de la Marina Mercante ha demostrado con su informe la importancia estratégica del cabotaje nacional para la defensa civil y como amortiguador contra la volatilidad macroeconómica internacional. Su propuesta legislativa busca modernizar la soberanía logística a través de canales institucionales, corrigiendo distorsiones estructurales y garantizando la competitividad del sector marítimo argentino en el escenario global.







