La Hidrovía: Un nuevo capítulo en la logística argentina
Con la adjudicación de la Hidrovía al consorcio Juan de Nul-Servimagnus, el Gobierno concluyó un proceso de licitación que se ha extendido en los últimos años. Esta nueva concesión de la Vía navegable por troncal, por donde pasa el 80% del comercio exterior argentino, promete una reducción de hasta 13,5% en costes logísticos gracias a obras que permitirán que los barcos salgan completamente cargados desde los puertos locales.
En una entrevista exclusiva con El Cronista, Luis Zubizarreta, vicepresidente de la Cámara de Puertos Privados Comerciales (CPPC), manifestó que esta mejora eliminará los llamados “fletes falsos” y generará ahorros de hasta 800 millones de dólares al año.
Un proceso de licitación con altibajos
Durante años, la Hidrovía siguió funcionando, pero se mantuvo en una especie de meseta. No hubo una profundización significativa del sistema ni mejoras estructurales que aumentaran la capacidad de carga de los buques o redujeran costos. Sin embargo, con esta nueva concesión, se prevé profundizar el sistema, mejorar las zonas de paso y fondeo, incorporar obras que incrementen la seguridad y hacer más competitivo el transporte fluvial.
Un cambio de rumbo en la administración
El contrato original se adjudicó a Jan De Nul en los años 90 y luego se amplió durante la gestión de Cristina Fernández de Kirchner. Con un cambio de gobierno, la administración de Alberto Fernández decidió que la operación regresaría al Estado a través de la Administración General de Puertos. Desde entonces, se mantuvo un esquema de contratación temporal que siguió utilizando a los mismos operadores debido a que cuentan con el equipo necesario.
Beneficios económicos y ambientales
Con la posibilidad de que los barcos salgan completamente cargados, se estiman ahorros cercanos a 10 dólares por tonelada, lo que podría representar un beneficio potencial del orden de 800 millones de dólares al año. Además, las mejoras en la Hidrovía no solo beneficiarán a la carga argentina, sino que impactarán en toda la región, incluyendo a Paraguay, Bolivia y parte de Brasil.
Impacto en otros sectores productivos
La modernización de la Hidrovía no solo beneficiará a la agroindustria, sino que cualquier actividad que exporte o importe por el Atlántico puede verse favorecida por una reducción de costes logísticos. Además, se espera que el movimiento de carga en la región norte de la Hidrovía pueda aumentar significativamente en los próximos años, atrayendo nuevos flujos de países vecinos.
En resumen, la nueva concesión de la Hidrovía marca un hito en la logística argentina, con el potencial de mejorar la competitividad del país a nivel internacional y generar beneficios económicos tanto para el sector privado como para la región en su conjunto.








